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probar posturas nuevasLa rutina es enemiga del sexo excitante. Una de las formas de combatir la monotonía en la cama es probar nuevas posturas, pero, ¿es necesario ser contorsionista para introducir innovaciones en nuestra vida sexual?

Algunas posturas básicas

A algunas parejas, la curiosidad les hace pasar de una a otra, les anima a probar todas, incluso aunque se sientan incómodos e inseguros. Por eso, la primera recomendación es siempre tomarlo con calma, escuchar qué es lo que nos apetece hacer, dejarnos llevar y no querer probarlo todo a la vez.

Como ocurre en cualquier otro tipo de búsqueda, cada miembro de la pareja irá expresando lo que le gusta y lo que no, y pactando hasta dónde quiere llegar y qué límites no está dispuesto a traspasar con las nuevas posturas que decidan probar.

Los distintos manuales nos hablan de la existencia de más de 600 posturas, pero aquí abordaremos sólo las más básicas. La mayor parte de los hombres pueden conseguir el orgasmo en la mayoría de ellas, pero para las mujeres es diferente, porque en general disfrutan más con posiciones en las que es posible una estimulación directa del clítoris.

Eso sí, hay que tener muy claro que en el sexo, como en todas las cosas que emprendemos, es vital la pasión, querer probar, dejarse llevar y aparcar las inhibiciones, buscar las propias preferencias y probar cómo se siente cada uno más cómodo, sin olvidar acompasar la respiración, balancear la pelvis, contraer y distender los músculos genitales y no dejar de mirarse a los ojos. Éstas son algunas de las posturas más habituales:

  • Frente a frente. Se conoce como la del misionero, y en ella el hombre se sitúa sobre la mujer. Permite un contacto cara a cara, que facilita las caricias y el diálogo. En general, la mujer posee menos control sobre los movimientos. Si se desea una penetración más profunda es conveniente flexionar las rodillas o colocar una almohada bajo la espalda. Ella también puede juntar las piernas y él, colocar las suyas por fuera. 
  • La mujer arriba. Es ella la que controla la profundidad de la penetración, el ritmo y el movimiento. No es aconsejable durante el embarazo. Los sexólogos la aconsejaban para facilitar el orgasmo femenino. 
  • De lado. Al estar ambos acostados cara a cara, requiere menos esfuerzo. Se recomienda en situaciones especiales y cuando existen problemas de sobrepeso. Es muy adecuada para momentos de intimidad, ya que permite un contacto mucho más cercano. 
  • Posterior. Aunque algunas personas la rechazan, permite una estimulación vaginal más intensa.

Lo que debes tener en cuenta a la hora empezar con nuevas posturas

Las posturas pueden cambiar en cada relación, pero siempre es fundamental saber coordinar el movimiento de la pareja. Estar pendiente de la técnica o repetir una serie de ejercicios más o menos gimnásticos, puede acabar encorsetando una relación.

Cada pareja debe experimentar si quiere, pero teniendo en cuenta que, como ocurre en cualquier aprendizaje, es posible que haya éxitos y fracasos. Practicar una determinada postura es utilizar el lenguaje corporal de cada uno. Un manual puede aportarnos ideas, pero cada uno debe poner su sello personal.

A lo largo de la historia de la humanidad, el hombre ha buscado diferentes técnicas sexuales, que los sexólogos han intentado analizar a partir del siglo XX. Sin embargo, ya en el siglo XVII Fenelón escribía: ‘El estilo de una persona es tan suyo, como su rostro, su figura o su pulso‘.

La rutina y la monotonía pueden acabar con una pareja. Descubrir actividades placenteras y atrevernos a disfrutar es el medio de revivir sensaciones que nos hacen vibrar.