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formulas contra las arrugasLos últimos tratamientos cosméticos contribuyen a frenar los primeros signos de envejecimiento. Las primeras arrugas en el rostro de las mujeres asoman alrededor de los 30 años. Aunque hay a quien le gusta presumir de ellas, las últimas fórmulas cosméticas permiten retrasar estas incipientes muestras de la edad e incluso evitar su aparición. Es más, hasta los surcos más profundos pueden suavizarse.

¿Frenar el envejecimiento? ¡Ahora puedes!

Aunque mantener la piel firme tiene mucho que ver con la genética de cada cual, la prevención y la protección contribuyen a frenar el proceso de envejecimiento. Las cremas de hoy no se contentan con actuar en la superficie de la piel.

Muchos tratamientos atraviesan la epidermis, si bien no se sabe con certeza cómo y en qué medida actúan los principios activos que contienen sus fórmulas. Otras veces, en cambio, los productos antiarrugas sólo tienen unas notables propiedades hidratantes, refrescantes o protectoras.

Entre los últimos hallazgos, que todavía están siendo probados en los laboratorios, destacan las cremas anti-arrugas que actúan en las zonas de anclaje o en la confluencia dermo-epidérmica. Una solución más traumática es acudir a técnicas quirúrgicas para rellenar la arruga o pulir la piel.

La importancia de una buena alimentación

Las arrugas surgen en el colchón de la piel, es decir, en la capa intermedia, llamada dermis, que de forma coloquial podría decirse que está formada por muelles y relleno.

Esta compleja estructura es la que da a la piel su densidad y elasticidad. Siguiendo con el símil, los muelles serían las fibras de colágeno y elastina, y el contenido lo conformarían los glicanos, unas sustancias que influyen en la síntesis de esas fibras, pero que con el tiempo van disminuyendo.

Su reducción es progresiva, tanto que a la edad de 60 años puede alcanzar hasta un 50%. A lo largo de ese proceso, el tejido cutáneo se afloja y se pliega, y es entonces cuando aparece la arruga.

La alimentación juega un papel fundamental en el estado de la piel. De hecho, las dietas vegetarianas estrictas carecen de aminoácidos esenciales y oligoelementos, indispensables para la síntesis del colágeno. Los oligoelementos, como el zinc, están presentes en carnes, pescados, aves y lácteos; el cobre procede de los mariscos, las legumbres, las nueces, los cereales y la cerveza; el hierro se encuentra en carnes magras, aves, pescados, legumbres y frutos secos; y la vitamina C, en cítricos, pimientos verdes, tomates, melón, fresas, col y brécol, entre otros.

Cuidados específicos para cada edad

Las primeras arrugas

Las primeras arrugas surgen alrededor de los 30 y están causadas por la acción de los músculos de la cara y son propias, sobre todo, de las personas muy expresivas y risueñas. Aparecen en la frente, en el entrecejo y alrededor de la boca.

En estos casos, lo más eficaz es prevenir estas pequeñas líneas, hidratando la piel diariamente y protegiéndola del sol.

De los 40 a los 50 años

Entre los 40 y los 50 años, la piel pierde tonicidad y el rostro muestra los primeros signos de descolgamiento. Aparecen unas ojeras marcadas y el contorno de la boca se torna menos preciso. A esta edad hay que elegir productos que combatan el relajamiento de la piel, la pérdida de luminosidad, la deshidratación acelerada y las arrugas.

El retinol es una buena elección, porque estimula el tejido celular, regula el proceso de queratización, mejora la resistencia de la piel y contrarresta el envejecimiento cutáneo.

Cumplidos ya los 50 años

A los 50 años, el pliegue nasal, desde la nariz a la boca, se acentúa. Las arrugas verticales en el ceño se intensifican y las líneas más finas conviven ya con algunos surcos profundos.

La piel se vuelve mucho más fina, menos elástica, pierde vigor y acusa una notable falta de firmeza. La boca se afila, los párpados se hacen más pesados y aparecen bolsas bajo los ojos.

Después de los 60 años

Después de los 60 años, las arrugas se hacen más profundas y se unen. La ausencia de tejido graso contribuye a la profundización de los surcos nasolabiales y de las arrugas de las comisuras de los labios.