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niños aisladosA un niño aislado en la escuela o fuera de ella le espera un futuro lleno de problemas. Se trata de una situación dañina para su salud mental. Conviene que salga de ella lo más pronto posible y conseguir un sitio entre sus iguales.

Carlos se sienta en cuclillas en una esquina del patio del colegio, mientras mira de reojo a un grupo de niños que juegan al balón. Tiene siete años y se siente prisionero entre unas rejas invisibles que le separan de los demás. Carlos estrena colegio y parece un poco tímido.

Su tutora, que ha observado lo que le ocurre, decide hablar con sus padres para ayudarle a que se integre y tenga amigos. El padre de Carlos no le da importancia al tema. La madre se lleva un disgusto porque está convencida de que su hijo no tiene problemas para relacionarse con otros niños y supone que son los compañeros los que le hacen el boicot.

Madres sobreprotectoras, niños aislados

Esta idea, por supuesto equivocada, proviene de la angustia que le produce reflexionar sobre la situación. La madre de Carlos es muy sobrepotrectora y no se ha dado cuenta de que su hijo no tiene suficientes recursos para luchar por conseguir un lugar entre sus iguales, pues no aguanta ninguna frustración y al menor problema se retira sin saber cómo resolverlo, como si esperara a que mamá venga a arreglarle el asunto.

Los adultos que son responsables de él deben ayudarle a que tenga relaciones afectivas con niños de la misma edad y evitar que sufra aislamiento. Uno de los lugares donde se detectan estos casos de niños aislados es en el colegio. Puede suceder que algunos sean rechazados por sus compañeros y busquen a veces la protección de los profesores.

Hay que ponerse en el lugar del niño. ¿Se imaginan cómo se sentirían si no tuvieran posibilidad de comunicarse con las personas que les rodean? ¿Puede padecerse mayor soledad?

Los niños necesitan a otros niños

Todos los niños necesitan compartir sus juegos, sus secretos y aventuras con otros niños; necesitan tener amigos. Con ellos ensayan y crean un mundo propio que les hace sentirse menos dependientes de los mayores. Tienen así un lugar entre los suyos y se socializan midiendo sus fuerzas con otros y sintiéndose acompañados.

Ser gordito o llevar gafas, por ejemplo, puede convertirse en objeto de burla para otros y razones para convertirse en niños aislados. En tales circunstancias es importante la intervención de los padres y profesores. Pueden ser varias las causas que empujen a un niño a aislarse.

Cuestión de autoestima

La más comunes son la inseguridad y la poca tolerancia a la frustración, muy frecuente en niños que necesitan continuamente ganar o ser los primeros en todo. El denominador común en todos ellos es una baja autoestima.

La pérdida de autoestima se puede producir tanto por un exceso de protección como por un exceso de crítica, puesto que ambos extremos producen inseguridad. Los niños parecen imitar los comportamientos sociales de sus padres.

Las madres sobreprotectoras que tienen miedo a dejar que sus hijos se separen de ellas transmiten esa inquietud al hijo, que tendrá dificultades para entablar otras relaciones. Los padres que no hablan ni juegan con sus hijos tampoco les enseñan a compartir e intercambiar experiencias con otros.

En resumen

Conviene detectar pronto si un niño está aislado o le cuesta integrarse con los de su edad, pues esta situación siempre le hace sufrir.

  • Es preciso buscar las causas que le hacen inhibirse, que siempre tienen relación con una baja autoestima y poca tolerancia a la frustración.
  • Es conveniente que los padres revisen su forma de relacionarse con el niño: la sobreprotección perjudica su impulso de independencia y le hace menos sociable.
  • Otra actidud de los adultos, que impide al niño encontrarse bien con sus iguales, es sentirse exigido por encima de sus posibilidades o ser objeto de críticas y burlas constantes.