naranja y ácido úricoEl ácido úrico elevado, también como como gota, es un tipo de dolencia que provoca fuertes dolores en las articulaciones, especialmente en rodillas y pie. Es especialmente frecuente en mujeres que ya han pasado la menopausia, aunque también lo es en hombres. Estudios recientes también lo relacionan con infartos de miocardio o diabetes.

Lo relevante en esta ocasión respecto al ácido úrico elevado es que existen una serie de alimentos que elevan el riesgo de padecerlo, es muy habitual hablar en este punto de mariscos y carnes rojas, pero no son los únicos.

El zumo de naranja y el ácido úrico

En 2010 la revista de la “Asociación Médica Americana” revelaba un estudio que confirma la relación entre el consumo de naranjas y el ácido úrico. Según esta ingerir un zumo de naranja al día incrementaba el riesgo de padecer ácido úrico, ya que este incrementaba el ácido úrico en sangre.

Son especialmente perjudiciales los zumos “no naturales” con azúcar añadida. Esto se debe a la fructosa, la cual se añade a los refrescos y a algunos zumos envasados, pero que también podemos encontrar de manera natural en algunos alimentos, como es el caso de la naranja. Así el efecto de un zumo de naranja puede ser tan arriesgado como un refresco para las personas propensas a tener niveles elevados de ácido úrico.

El estudio concluye que si bien este consumo se asocia con un mayor riesgo de padecer un ataque de gota, esta no es una causa para generarla en población en general, es decir, solo es propenso en aquellas personas que ya presentan predisposición.

Dieta recomendada para controlar el ácido úrico

Las recomendaciones en este sentido suelen ser evitar los alimentos con alto contenido en purinas, es decir consumo muy moderado de mariscos, carne de res, cordero y sobre todo cerdo. Evitar el alcohol, consumir frutas y beber mucha agua también son eficaces. Además en los casos de sobrepeso se recomienda encarecidamente reducirlo y practicar algo de ejercicio, aunque sea simplemente caminar durante al menos 30 minutos. Y por supuesto no abusar del zumo de naranja.