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moda rastrillosNo sólo es la salida de gentes sin recursos o con necesidad de ahorrar, existe otro grupo que la usa para encontrar ropa especial (de épocas pasadas, de marca de colecciones pasadas, de otras culturas, etc…) que en una tienda normal no encontraría, y que además es mucho más barata.

Pero hay que saber muy bien lo que se quiere para buscarlo en el lugar adecuado y no perder la cabeza con los precios. Existe el riesgo de comprar mil cosas que después no sabemos cómo ponernos. Para que esto no ocurra, hay que tener claros los diferentes productos que ofertan cada uno de estos comercios, que son bien distintos:

Existen tiendas de segunda mano especializadas en muy diversos tipos de ropa. En ellas podemos encontrar vaqueros gastados y camisolas hippies de los 60, cazadoras y abrigos de cuero y ante o incluso indumentaria de marca o trajes de firma, muchos de ellos en perfecto estado y a precios muy razonables. En algunos de estos establecimientos, los clientes tienen la posibilidad de dejar ropa que ya no quieren y llevarse un porcentaje cuando la venta se realiza.

En los bazares y mercadillos encontraremos tanto productos de segunda mano como nuevos con unos precios muy suculentos. La ropa que suele haber son pantalones de hilo, vestidos y faldas largas de telas orientales, camisetas y camisas con bordados de colores, t-shirts muy divertidas, productos de cuero, lencería y calzado. En este tipo de rastrillos encontraremos de todo para surtirse de complementos (bolsos, gorros, pañuelos, cinturones, collares, etc…).

Las tiendas de retorno son aquellas que se surten de ropa con fallos de fábrica. El producto, que es retirado de los establecimientos originales es puesto a la venta en naves con un importante descuento en el precio. Es muy interesante por que muchas veces la tara está en la etiqueta, o en una costurita insignificante. Una de las más frecuentadas es la tienda de artículos tarados de Zara, llamada Lefties, y situada en el primer local que tuvo la cadena, en la calle Carretas de Madrid.

Los stocks o outlets, que llevan ya tiempo invadiendo el mercado informal, son excedentes de producto o sobras de temporadas pasadas que no se vendieron y que se reúnen todas en naves agrupadas por marcas, y son puestas a la venta con el precio reducido (a veces hasta el 70%). Una de las naves más conocidas es Factory que reúne firmas como Mango, Levis, Guess, Camper, Pool & Bear y muchas otras. También podemos encontrar firmas que juntan sus productos tarados y sus stocks.

La competencia con el mercado de ropa de primera mano no interfiere para nada en estos negocios de segunda, y en eso coinciden todos los comerciantes consultados en las estadísticas. Lo que simplemente ocurre es que las ofertas son diferentes y, ciertamente, muy interesantes.