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falsos mitos pelo

¿Darte 100 cepilladas diarias fortalece tu pelo o lo debilita? ¿Es malo lavarse la cabeza todos los días? Los consejos que oyes son tan contradictorios que cualquiera se confunde. Aquí, con la ayuda de algunos expertos aclararemos tus dudas, separando los mitos de la realidad.

Desde los tips de las abuelas, hasta los productos más modernos y sofisticados, las opciones para el cuidado del pelo son infinitas. Pero que de verdad te beneficien, dependerá de si se trata de remedios verdaderos o simples fantasías. Muchos de los mitos sobre el cuidado del cabello han desafiado el tiempo y le han dado la vuelta al mundo. Aquí te traemos algunos de los más antiguos y comunes, para que rectifiques y dejes de creer en esas mentiras repetidas.

1.- El pelo no debe lavarse todos los días

Falso. No hay manera de establecer una frecuencia fija para darse un champú. Lo importante es lavar el pelo antes de que se ponga muy sucio. Si no lo haces así, las partículas de polvo y suciedad pudieran dañarlo cuando lo peinas.

Es cierto que los productos muy fuertes, como algunos jabones, pueden estropearlo; pero un shampoo y un acondicionador buenos no solo lo dejan limpio, sino que mejoran su textura y le dan brillo, aunque lo uses día tras día.

Por ejemplo, si tu pelo es grasoso, darle shampoo regularmente es necesario para mantener el cuero cabelludo libre de suciedad. ¿La clave? Encontrar el Shampoo adecuado para tu tipo de cabello. El shampoo es un producto limpiador, y siempre que sea suave, puedes usarlo a diario, la única excepción : si tienes el pelo muy seco, en ese caso, lávalo menos seguido.

2.- Para tener el cabello saludable, necesitas tratamientos de aceite regulares.

Falso. Es cierto que aplicar aceite en el pelo y envolver la cabeza en una toalla caliente durante 30 o 45 minutos una vez a la semana permite que los ingredientes esenciales penetren en el cabello y el cuero cabelludo, dejando tu melena más suave y brillante.

Pero es a causa del producto, no de un cambio en la calidad del cabello, así que no significa que se haya vuelto más saludable. Es más, si tu cabello está teñido, los tratamientos en aceite pueden hacer más mal que bien, porque algunos contienen ingredientes ácidos que desvanecen la coloración. Eso es justamente lo que hacen los estilistas en el salón cuando quieren remover un tinte: aplicar aceite caliente. Si tienes cabello dañado, los tratamientos de proteína te resultarán mucho más efectivos que los de aceite.

3.- 100 cepilladas diarias mantienen el cabello saludable

Falso. No sólo te dolerá el brazo, sino que te arrancarás como doce cabellos cada 5 cepilladas. ¡Otra fantasía sin base que, además, debilita el cabello! Lo correcto: dos o tres cepilladas para desenredarlo.

Empieza por las puntas sosteniendo los mechones por la mitad para evitar tirar de la raíz y arrancar los cabellos. Este método también previene que las puntas se abran . Cepillar en exceso el cabello también pude abrir sus puntas, partirlo o arrancarlo de raíz.

También sobre estimula las glándulas sebáceas, que producen aceite extra y ponen el pelo grasoso y flácido. Cepillar el cabello intensifica la circulación del cuero cabelludo, lo que a su vez activa las glándulas sebáceas. Pero no son las 100 cepilladas las que mantienen el cabello sano, si no la activación de esas glándulas, y eso se logra con métodos menos severos, como el masaje. Obtienes igual resultado sin dañar el cabello.

4.- Cortarte el cabello lo hace crecer más rápidamente

Falso. Es tu pelo, ¡no la hierba! No se sabe donde empezó este mito, pero puede que lo inspiraran los cañones de la barba de los hombres. Por desgracia, no funciona así. Si cortas tu pelo, sólo logras una cosa: dejarlo más corto. El pelo crece casi exactamente 2.5 centímetros por mes, hagas lo que hagas.

Sin embargo, si lo recortas un poquito cada ocho semanas, eliminarás las puntas abiertas y se verá más cuidado. El pelo debe recortarse por dos razones: La primera, si crece sin que nunca lo corten, perderá la forma y parecerá desarreglado.

Al cortarlo, le das forma de nuevo. La segunda: Las puntas del pelo sin recortar tienden a abrirse en dos, y la melena parecerá descuidada y sin vida. Mientras más corto sea tu pelo, más frecuentes serán los recortes que necesitarás para mantenerlo en forma.

5.- Las puntas partidas pueden repararse sin recortarlas

Falso. La única cura realmente exitosa para reparar las puntas partidas es un buen par de tijeras. En el mercado hay productos que pueden efectivamente pegar las puntas, pero el efecto sólo es temporal: una vez que te laves la cabeza las puntas volverán a dividirse.

Una vez que las puntas se parten, ¡Están partidas! No hay nada que repare el daño salvo cambiar el estilo o, sencillamente, llevar una melena más corta. Ambos métodos requieren cortar el pelo. Pero hay maneras de evitarlo, y una de ellas es tratar de que el pelo no se reseque, lo que también hace que las puntas se partan. Un acondicionador que hidrate intensamente es esencial. La mejor forma de reparar las puntas partidas es evitar que se partan en primer lugar.

6.- Si te arrancas una cana, aparecerán varias más

Falso. Si eso fuera cierto, miles de mujeres estarían arrancándose ahora mismo el pelo a puñados!. No hay nada de cierto en esa afirmación, y no tienes que ser Einstein para darte cuenta. Encanecer es un proceso natural y gradual, que se va produciendo a medida que se envejece. A un nuevo cabello le toma de tres a cuatro meses crecer, y otro tiempo igual para que lo puedas notar.

Así que transcurrirán como seis meses de tu vida para que alcance el tamaño que tenía al arrancarlo. Durante ese tiempo, otros cabellos se habrán vuelto grises, incluyendo los que están en los alrededores del primero. De ahi viene esa fábula. Todos los cabellos de una cabeza son iguales. La raíz o el bulbo de un pelo cano no es diferente de otro que tiene pigmento. ¡Eso, definitivamente, es un mito más!

7.- No debes desenredarte el pelo cuando está mojado

Falso. Cuando el pelo está mojado, el agua penetra en la parte interna de cada cabello, que se hincha y empieza a enredarse con los otros. Si no se peina entonces, se secará enredado y resultará imposible de manejar. Y después también será mucho más difícil darle forma.

Para conservar el cabello sin nudos, debes peinarlo cuando está mojado. El secreto es hacerlo suavemente, usando un peine de diferentes anchos. Para evitar tirar del pelo desde la raíz, sostenlo por la mitad y elimina el enredo de las puntas. Luego muévete hacia las raices. Si te aplicas un suero antes de peinar el cabello mojado, el procedimiento es más sencillo, y evitarás las puntas abiertas.

El pelo es extremadamente delicado y vulnerable cuando está empapado. Usar un acondicionador que no se enjuague ayudará a que el peine se deslice mejor, evitando que se parta.

8.- Teñirte el cabello cuando estás embarazada hace daño

Falso. Aunque algunos médicos no están de acuerdo, la mayoría cree que teñir el pelo durante el embarazo no le trae problemas al bebé. Los expertos creen que el peligro mayor del tinte no es la aplicación, sino la inhalación del fuerte olor químico.

La única preocupación es que algunas veces, durante el embarazo, la química del cuerpo puede cambiar y causar una reacción en los químicos del tinte, aunque muy leve; o que los gases sean más fuertes o poderosos que lo usual para inhalarlos durante el embarazo (lo que no sucede frecuentemente). Pero si tienes dudas, prueba primero el tinte en una pequeña sección para asegurarte de que no habrá reacciones y pregúntale a tu ginecólogo su opinión.