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mi bebé llora mucho“Nuestro bebé llora mucho” es una frase típica de muchos padres primerizos, y en algunas ocasiones no tan primerizos. Lo que debemos tener en cuenta es que cuando el bebé llora es porque nos está intentando decir algo.

Todos los bebés lloran, y bastante, sobre todo el primer año. Las crisis de llanto se repiten de tres a cinco o más veces a lo largo del día y, aunque sean breves, pueden llegar a parecer horas. Pero, para un recién nacido, es la única forma de expresión y de demandar alimento, calor y cariño.

Al principio produce una gran desazón no saber exactamente cuál es la razón, pero a medida que pasa el tiempo, el tipo de llanto va cambiando y los padres comienzan a reconocer si tiene hambre o sólo se trata de sueño. Los motivos por los que llora un bebé suelen ser: hambre, sed, cansancio, incomodidad o dolor. Éste último inquieta especialmente a los padres, ya que, si fuera ese el caso, el bebé no puede ni siquiera señalar dónde le duele.

Si presenta algún signo alarmante, como un cambio súbito e intenso del color de la piel, fiebre o vómitos, hay que llevarlo inmediatamente al pediatra.

Si el llanto no presenta signos alarmantes y comienza casi a diario a la caída de la tarde, puede tratarse del “llanto del fin de jornada”. Se han apuntado diversas razones, aunque no todos los pediatras coinciden a la hora de explicarlo:

  • Necesita descargar un exceso de energía o de tensiones acumuladas a lo largo del día.
  • Tiene el cólico del lactante, se retuerce y parece que le duele la tripa, por gases o por una adaptación natural a la digestión. Suele durar hasta el tercer o cuarto mes. Lo mejor es que los padres se armen de paciencia, le den masajes suaves en el abdomen y le acunen con cariño hasta que duerma.