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métodos para dejar de fumarAlgunos confían en los nuevos fármacos. Otros, en las terapias alternativas. Cualquier intento es válido. Y es que, como resume un humorista, una cosa es segura : ‘El fumador que nunca ha intentado dejarlo tiene el cien por cien de probabilidades de seguir fumando toda la vida‘.

Hipnosis para dejar de fumar

El peor sistema para dejar de fumar es recurrir a la fuerza de voluntad. ¿Por qué? Porque, al igual que las emociones, la voluntad es cambiante. Un día es fuerte y al siguiente se diluye en un vaso de vino, una reunión de amigos… En lugar de reforzar la voluntad, la hipnoterapia  es el método alternativo que concentra mayores éxitos, apela al subconsciente para eliminar el deseo.

Se trata de que el fumador visualice los cigarrillos como algo nocivo, poco apetecible, con mal sabor y mal olor. Así, en vez de pensar que abandona un hábito placentero, piensa que se está librando de un hábito no deseado. En algunos casos, basta con una sesión. En otros casos, son necesarias dos o tres.

Incluso los expertos que dudan de la eficacia de la hipnoterapia para dejar de fumar reconocen que uno de sus beneficios es el aprendizaje de la autohipnosis o autosugestión. Varios estudios han demostrado que la capacidad para crear imágenes mentales a voluntad desarrolla un mayor control sobre la adicción.

Fármacos para acabar con el tabaco

Un antidepresivo

El bupropion reduce la ansiedad y el deseo urgente de fumar y libera dopamina, una substancia que induce bienestar. La terapia combinada de Zyban y parches de nicotina está dando excelentes resultados.

 Un bloqueante

Para los casos en que no funcione el bupropion, los investigadores ya estudian una nueva substancia, la mecamilamina, que actúa bloqueando los efectos placenteros que produce la nicotina en el cerebro.

‘La conexión entre fumar y sentirse bien es muy fuerte’, explica el Dr. Jed Rose, de la Universidad de Duke (EE.UU.), que dirige las investigaciones. ‘Esa es la causa de tantas recaídas. Nuestro enfoque es precisamente romper esa relación tabaco-placer como forma de dejar la adicción’.

Una vacuna

En una vía de investigación nueva, científicos del Instituto Nacional para el Abuso de las Drogas de los EE.UU. estudian una vacuna contra la nicotina. ‘La vacuna impide que gran parte de la nicotina llegue al cerebro’, explican los científicos.

‘En nuestro estudio, dimos a ratones la nicotina equivalente a dos cigarrillos. Luego comprobamos que la tasa de nicotina en el cerebro de los ratones que recibieron la vacuna era un 60 por ciento menor que en los no vacunados’.

Acupuntura para dejar de fumar

Al parecer, la acupuntura tradicional no obtiene mejores resultados que el placebo como terapia para dejar de fumar. Sin embargo, un grupo de acupuntores norteamericanos ha diseñado una forma especial de auriculoterapia (acupuntura de la oreja) como terapia antitabáquica.

Con esta nueva modalidad aseguran que consiguen más de un 50% de éxitos no sólo entre fumadores, sino con adictos al alcohol, la heroína, la cocaína y otras drogas.

Mientras la ciencia comprueba que esa tasa de éxitos es real, ya ha nacido una variante del método, que emplea semillas de jengibre en lugar de agujas. Dichas semillas, de forma aserrada, no deben penetrar en la piel. Se colocan en la oreja y se sujetan con esparadrapo.

Terapia de aversión

El fumador no fuma durante toda la jornada… excepto durante una hora diaria, en la que debe fumar ‘como un carretero’. También, media hora antes del primer cigarrillo, debe tomar 15 gotas de tintura de lobelia (‘tabaco indio’, una planta con efectos similares a la nicotina).

Luego, tomará otras quince gotas cada cuarto de hora a lo largo de esa hora en que puede fumar. El objetivo es producir náuseas al fumador, y que éste las acabe asociando al tabaco. Al parecer, los que son capaces de resistir esta terapia de aversión acaban abandonando el tabaco en un plazo de cinco a seis días.