Salud

Menopausia, el fin de un ciclo natural

menopausia naturalA los 38 años, Diana empezó a experimentar súbitos accesos de calor. La piel se le ponía roja y empezaba a sudar copiosamente, sobre todo durante las noches. También comenzó a sentirse irritada, cansada y con problemas para conciliar el sueño.

Al principio, no le prestó gran atención a estos síntomas. «Creí que era algo pasajero, que desaparecería en unas semanas», cuenta.

Sin embargo, lejos de disminuir, los malestares se incrementaron. Fue entonces cuando decidió acudir al médico, quien luego de examinarla le dijo sin rodeos que estaba al inicio de la menopausia. «No podía creerlo», manifiesta Diana, «me sentí muy mal porque estoy muy joven para atravesar por esto, es como si de repente me hubieran caído todos los años del mundo encima».

Como Diana, muchas mujeres equiparan la menopausia con la vejez y la sola mención de la palabra las aterra. La verdad, dicen los expertos, es que no es el fin del mundo. Se trata de un ciclo natural para el que hay que prepararse con dieta, ejercicios y adecuada atención médica para evitar daños irreparables a la salud.

La menopausia se inicia cuando la producción de estrógenos de los ovarios comienza a disminuir. Poco a poco este proceso se hace más lento, hasta que eventualmente cesa, junto con la menstruación. Por lo general, la menopausia se presenta alrededor de los 50 años, aunque también aparece en mujeres de sólo 40 años o menos.

La falta de producción de estrógeno causa importantes cambios en el organismo; éstos se manifiestan en los síntomas que son tan característicos de esta fase:

  • Sofocos y accesos de calor, sobre todo en la cabeza y el cuello, así como sudor nocturno.
  • Fatiga, irritación, insomnio y nerviosismo.
  • Mareos.
  • Incontinencia urinaria.
  • Sequedad vaginal, que hace a la mujer más propensa a sufrir infecciones vaginales y a experimentar molestias o dolor durante el coito.

Entre los principales riesgos que trae la menopausia para la salud está la osteoporosis, es decir, el adelgazamiento de los huesos que los hace sumamente sensibles a sufrir fracturas. De acuerdo con la Fundación Nacional de la Osteoporosis, en los cinco años posteriores a la menopausia una mujer pierde hasta el 20% de su masa ósea.

Después de la menopausia también aumenta la incidencia de enfermedades cardiovasculares, debido a la reducción de estrógenos. Los expertos de Health Net señalan que esta pérdida tiene un efecto desfavorable en los niveles de colesterol, que pueden aumentar hasta en un 6% en los seis meses siguientes al último período menstrual de la mujer.

Otras condiciones que están asociadas a la menopausia son el incremento en la posibilidad de sufrir cáncer del colon, problemas visuales y degeneración muscular.

Para aliviar los síntomas de la menopausia, con frecuencia los médicos recetan a la mujer una terapia de reposición de estrógenos. Estos se pueden administrar en forma de comprimidos o de parches cutáneos. También pueden aplicarse en la vagina en forma de crema para evitar infecciones y dolor durante el coito.

No obstante, debido a que los estrógenos también conllevan riesgos –como mayor probabilidad de sufrir cáncer uterino– el médico y la paciente deben evaluar su administración.

La mejor forma de protegerse, aconsejan los especialistas, es acudir cuanto antes al médico para conversar con él sobre los posibles tratamientos que hay tanto para el período anterior como posterior a la menopausia. Asegúrese de hablar con su doctor de su historia médica personal y familiar y de preguntar qué cambios en su estilo de vida debe adoptar, como un programa regular de ejercicios y una dieta rica en calcio y baja en grasas.