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mejorar figura masajeUn masaje tiene multitud de aplicaciones médicas y estéticas: para reafirmar los músculos sin cansarte lo más mínimo, para mitigar los efectos de la celulitis o para aliviar dolores reumáticos. Además es relajante… ¿qué más se le puede pedir a un masaje?

Es todo un placer y tiene multitud de beneficios, pero el principal problema es que aunque todos pensamos que podemos dar masajes, éstos requieren unas técnicas y una condiciones para conseguir los objetivos que buscamos. En primer lugar, ponte en manos de un especialista incluso aunque sea simplemente en el caso de los masajes relajantes.

De cara al verano son muy beneficiosos los que nos ayudan a eliminar líquidos; así conseguimos afinar nuestra silueta. También podemos centrarnos en el tratamiento especializado de ciertas zonas de nuestro cuerpo donde hayamos acumulado grasas durante el invierno.

Recuerda que cualquier masaje de fricción consigue elevar tu temperatura corporal un par de grados, por lo que después de recibirlo deberás cubrirte para evitar enfriamientos bruscos. En muchas ocasiones, los objetivos se consiguen por un tratamiento continuado. Si buscas aliviar algún tipo de dolor muscular, no te desanimes si no lo logras con una sola sesión.

A nivel estético el más usado del masaje reafirmante. Conseguir devolver firmeza, flexibilidad, volumen y tono al músculo es su principal objetivo. Las zonas más flácidas (cara interna de los brazos, muslos o barriga) es donde se pueden conseguir unos mayores resultados.

Para las mujeres con problemas de retención de líquidos, los mejores masajes son los de drenaje linfático. Se realizan manualmente en dirección ascendente y con suaves movimientos de rotación. De esta forma se refuerzan las venas y se tonifican las fibras musculares. Al finalizar la sesión, las piernas, que son las zonas donde es más fácil que se acumulen líquidos y células de grasa, estarán mucho más descansadas y ligeras.

Si tu problema es que tu espalda se resiente del cansancio y tus músculos se agarrotan, la solución no es únicamente el ejercicio físico. Puedes recurrir a un masaje para la activación del flujo energético con el que lograrás aliviar al tensión localizada.

Las claves para recibir un buen masaje

Nunca sobre la cama. La clave para un buen masaje es que no lo recibas en una superficie plana, por lo que es preferible que si el masajista acude a tu casa y no tienes una camilla optes por la mesa del comedor cubierta con una toalla.

Iluminación y temperatura. Si consigues un ambiente templado con una iluminación tenue la relajación será mucho más fácil. Además te aconsejamos que dispongas en la misma estancia de un fondo musical.

Complementos. Este aspecto depende mucho del tipo de masaje que necesites, pero en muchas ocasiones se pueden extender sobre el cuerpo aceites de aromaterapia, reafirmantes o tonificantes. De esta forma el masaje será mucho más placentero a la vez que conseguirás reforzar su acción.