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mascarillasYa sean tensoras o limpiadoras, desincrustantes o calmantes, o la clásica hidratante, todas las mascarillas son un remedio agradable y sobre todo, de efecto casi inmediato. Una cómoda forma de obtener una tez más fresca y luminosa.

En la antigüedad eran de lodo, arcilla, hierbas y otros productos naturales. Quizá, lo único que movía a las mujeres de entonces a colocarse aquellas cataplasmas era la certeza de que después les quedaba una cara estupenda. Las mascarillas actuales conservan su capacidad de despertar la piel de forma instantánea, pero también aportan dosis extras de sustancias cosméticas para todos los tipos de piel.

Los resultados de cualquier mascarilla son inmediatos por la adherencia directa de las sustancias activas a la superficie de la piel. Sin embargo, algunas fórmulas contienen vehículos capaces de llevar a las capas más profundas de la piel ingredientes vitaminas, hidroxiácidos o extractos botánicos. Debes recordar que:

  • Siempre que sea posible, hay que extender también las mascarillas en el cuello.
  • Las texturas tipo gel son muy apropiadas para las pieles sensibles porque retiran la suciedad y la grasa, pero retienen la humedad.
  • Si al retirar la mascarilla se aplican un producto reafirmante, o una crema de cuidado intensivo, el efecto será mucho más satisfactorio.

Las mascarillas hidratantes

Indicadas para pieles secas, desde luego, pero siempre que se necesite una avalancha de agua en la piel.

Principales ingredientes: sustancias que ayudan aretener el agua en la capa córnea.

Utilización: pueden usarse sin moderación; son aptas para todas las pieles, incluso las grasas.

Resultados: jugosidad, confort, incluso parece que se rellenan las pequeñas arrugas.

Las mascarillas purificantes

Indicadas para: eliminar impurezas y limpiar los poros. Indispensables en pieles grasas (en todo el rostro) o mixtas (grasa en zonas como la nariz o la frente).

Utilización: una vez por semana (durante cinco minutos) en casos de pieles normales; dos o tres veces a la semana si hubiera demasiada grasa. Se aplican en una capa espesa, evitando el contorno de los ojos, y se aclaran con agua tibia.

Resultados: limpieza y frescor inmediato; disminuyen temporalmente el tamaño de los poros; si se utilizan una o dos veces por semana llegan a regularizar la producción de sebo.

Las mascarillas revitalizantes

Indicadas para: estimular la actividad celular. Activan la micro-circulación para favorecer la oxigenación de la típica ¿tez grisácea¿.

Principales ingredientes: oligoelementos, procolágeno y complejos nutritivos, algunos de lujo como el caviar.

Utilización: para una cura especial (dos o tres veces por semana, durante un mes).

Resultados: mejoran la apariencia de las pieles descuidadas.