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mascara para pestañas largasEl énfasis en el maquillaje de los ojos se ha posado en las pestañas. La fiebre por las máscara para pestañas sigue en aumento, hasta el punto que se habla de ‘máscaramanía’ y algunos maquilladores confiesan que en algunos desfiles las modelos llevan ¡hasta 20 capas!

No es necesario caer en tanto exceso porque las nuevas máscaras son absolutamente virtuosas: alargan, espesan, rizan, dan volumen y separan las pestañas en una o dos pasadas. Las ceras naturales han sustituido a las gomas de las fórmulas clásicas y el diseño de los cepillitos ya no deja las pestañas apelmazadas, sino que las separa.

Elige bien tu color 

El color de los ojos manda en la elección de la máscara para pestañas. Conviene tener en cuenta que el tono elegido tiene que ser complementario al del iris de los ojos. Cuanto más llamativo y exagerado resulte el color de la máscara mayores son los riesgos que se corren de desvirtuar la mirada o llamar la atención.

El negro ya no es solamente negro. Lo que cuenta son los matices, teniendo en cuenta que el negro profundo, el más utilizado y universal, se pone en evidencia por el efecto excesivamente dramático que proporciona. Aunque combina bien con todos los colores del iris, el negro queda demasiado duro en los ojos claros y tampoco favorece los ojos de una mujer madura.

  • Matices del negro: con reflejos berenjena (para los ojos más oscuros), azul metalizado (para los ojos claros), con nácar brillante dorado (suaviza la mirada de las rubias castañas). 
  • Los tonos marrones son los más suaves y también los más favorecedores. El resultado es muy natural, perfecto para los ojos claros. 
  • Los grises resultan muy naturales y armonizan con todos los colores de ojos. 
  • Los azules sientan bien a los ojos oscuros (si se intensifica la pincelada, que sea por la noche). 
  • El turquesa resulta agradable en unos ojos azules o grises. 
  • El verde es un buen aliado de los ojos marrones.

El cuidado más completo para realizar en casa

  • Si tienes los ojos sensibles, necesitas un desmaquillante que no irrite y elimine el maquillaje con suavidad. 
  • Si practicas natación, sudas con facilidad, haces deporte o eres de lágrima fácil, lo tuyo son las ‘waterproof’ o resistentes al agua. Algunas, incluso, se retiran con un desmaquillador corriente sin tener que recurrir a uno especial. 
  • Si te gustan las pestañas postizas pero quieres que te duren puestas casi una semana, que soporten las duchas y los desmaquillados, infórmate en un centro de belleza. 
  • Si estás acostumbrada a llevar máscara para pestañas más eyeliner, te interesa un producto con doble uso: en un extremo lleva la máscara y en el otro, el delineador. 
  • Si estás cansada o tienes pequeñas líneas de expresión, no maquilles las pestañas inferiores. 
  • Si eres perfeccionista y no te maquillas las pestañas de cualquier manera, utiliza un gel acondicionador incoloro antes de la máscara, para conseguir unas pestañas largas y separadas.

Si te gustan las pestañas rizadas…

Puedes utilizar un rizador metálico tradicional, que curva las pestañas forzando el pelo de manera mecánica; se mantiene la presión del aparato unos segundos, ¡y listo!

Las gomas o siliconas tienen que estar siempre limpias para que no se peguen los pelitos de las pestañas como ventosas y se arranquen. Hay rizadores de varios precios y tamaños, incluso para llevar en el bolso.

La segunda opción para conseguir unas pestañas rizadas, más actual y moderna, es el Termo-Rizador de pestañas, que aporta un calor controlado para facilitar el rizado en segundos.

Ten en cuenta a la hora de utilizar máscara para pestañas…

Si tienes los ojos sensibles, alérgicos o llevas lentillas no utilices cualquier máscara para pestañas. Elige una que haya sido testada bajo control oftalmológico (viene indicado en el envase). Para desmaquillarlos, emplea un producto especial para ojos sensibles, pero retira antes las lentillas si las llevas. Notarás los ojos más descansados poniendo a continuación dos gotas de suero salino.

La alternativa a las máscaras coloreadas son las transparentes que, aunque no se notan, nutren las pestañas y las separan con una naturalidad extraordinaria. Con la ayuda de un rizador de silicona o un cepillo puedes curvarlas antes.

El tinte de pestañas es otra posibilidad para no tener que maquillarlas continuamente. Resulta cómodo y ahorra tiempo cada día.