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pasion parejaCuando una relación de pareja es estable y los años de convivencia van pasando hay que procurar mantener viva la pasión en la pareja y no caer en la rutina diaria. Qué mejor que hacerlo rodeados de agua.

Los sexólogos recomiendan ser creativos y dar rienda suelta a la imaginación, recuperando esa capacidad de inventiva infantil. Uno de los elementos que puede ayudar a una pareja a salir de su rutina es el agua. Son muchos los que ven en ella un elemento primitivo natural, que se identifica con la creación de vida y lo erótico.

Un lugar por descubrir

Ya los romanos, tan preocupados por los placeres mundanos, eran grandes aficionados a este tipo de juegos acuáticos. Los patricios poseían grandes bañeras de mármol, parecidas a los actuales jacuzzis donde solían practicar el sexo en pareja.

Sea baño o ducha, lo cierto es que la sensación placentera del agua unida a unas caricias envueltas en oloroso jabón, además de relajar la piel contribuyen a despertar la sensibilidad de todo el cuerpo. Una ducha conjunta puede ser un agradable ejercicio para mantener la pasión en la pareja, que sirva además para liberar la energía contenida. En ocasiones, el agua puede ayudar a conseguir un sexo sereno, íntimo y gozoso.

Sorpresa!

Si desea probar a darle una agradable sorpresa a su pareja con un juego acuático divertido y relajante, no deje que se le escape ningún detalle. Para empezar procure tener a mano un buen jabón hidratante y suave cuyo aroma sea agradable, y regule la temperatura del agua, de tal forma que no esté ni muy fría ni muy caliente.

En cualquier caso, estamos hablando de una manera de despertar el deseo que suele dar buenos resultados. No en vano se dan la mano muchos elementos que ayudan a ello: la visión de los cuerpos desnudos, el tacto de la textura de la piel suave y tibia, las reacciones a las caricias más simples, la intimidad que se llega a crear y el ambiente sensual que rodea la escena… Todo ello, además de lo que cada uno de los miembros de la pareja pueda poner de su propia imaginación, contribuye a que bien en la ducha o fuera de ella se llegue a culminar una activa relación sexual.

Hacerlo dentro de la propia ducha puede ser toda una experiencia. El que el sitio no sea muy espacioso hace que se favorezcan los roces y la complicidad, de esta manera el deseo irá creciendo poco a poco hasta que no se pueda contener.

Entre burbujas y espuma para mantener la pasión en la pareja

Otra alternativa a la ducha y a la simple bañera es el jacuzzi, que para algunas parejas puede resultar bastante más estimulante. Al bienestar que proporcionan las propias burbujas de la instalación hay que unir la agradable sensación de las caricias mutuas y de unas sales minerales relajantes. En este escenario todo parece propicio para que la rutina amorosa de una pareja no tenga lugar. Y en caso de no disponer de un jacuzzi, la otra alternativa es un baño de espuma. Ahora bien, es importante que la bañera tenga unas dimensiones adecuadas, de lo contrario, la experiencia no sería del todo satisfactoria y posiblemente a ninguno de los dos les quedarían ganas de volver a intentarlo de tal guisa.