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uñas perfectasUnas uñas bien cuidadas no exigen grandes esfuerzos, tan sólo una manicura semanal que puedes hacer en casa siguiendo estos consejos o trucos para una manicura perfecta.

Unos pocos minutos una vez por semana son suficientes para mantener las uñas perfectas. La manicura es una técnica sencilla que sólo requiere seguir con precisión todos sus pasos. Aunque algunas personas son auténticas virtuosas del pincel, no todo el mundo es capaz de arreglarse las manos en casa.

El proceso, sin embargo, sólo encierra unos pequeños trucos y el seguimiento de una serie de pasos. Es indispensable aplicar diariamente una crema de manos para mantenerlas en buen estado. Las uñas tienen un tejido similar al de la piel, por eso, cuando te des crema, procura que penetre bien haciendo ligeros masajes por toda la uña y alrededor de las cutículas.

Pasos imprescindibles para la manicura perfecta en casa

  • Retira con algodón y disolvente los restos de laca de uñas, si los hubiera. Da forma a las uñas desde los extremos hacia el centro, limando siempre en el mismo sentido. Destierra las limas metálicas porque escaman los bordes de las uñas. Si estuvieran largas, cortar primero con tijera o alicate.
  • Masajea bien las uñas con una generosa cantidad de crema o vaselina. Sumerge las uñas en un cuenco de agua caliente y jabonosa durante unos cinco minutos para reblandecer la cutícula; con esto te aseguras de que desaparece cualquier resto de disolvente que pudiera impedir una buena adherencia del esmalte.
  • Con una de tus uñas o con un palito de naranjo, echa hacia atrás las cutículas, con mucho cuidado. Si tiras con fuerza podrías dañar la matriz de la uña y hacerte daño. Aplica con un bastoncito de algodón el producto quitacutículas. Cuando estén secas las uñas, ya puedes empezar a pintarlas. Respeta el tiempo de secado de la laca.

Manicura en casa: los errores más comunes

  • Evita cortar las cutículas, protegen la base de la uña, formando una especie de barrera contra las bacterias.
  • Si tienes estrías, evita los esmaltes nacarados o con efecto purpurina porque resaltan más las imperfecciones.
  • Si están quebradizas se debe a la sequedad, que hace que se vayan abriendo en capas. El uso de detergentes muy fuertes o las limas de metal pueden ser responsables, pero vigila tu alimentacióny no dejes de tomar vitamina A. Si tus uñas se rompen con facilidad, toma alimentos ricos en hierro, zinc, calcio y vitaminas C y E.
  • Los puntos blancos en las uñas aparecen por un golpe o por carencia de zinc; es un elemento imprescindible en la lucha contra los radicales libres que aceleran el envejecimiento de las células.
  • Si no tienes tiempo para pintarte las uñas o te gusta su aspecto natural, puedes darles lustre y brillo frotándolas suavemente con un abrillantador de cuero suave (una lima especial), desde el extremo de la uña hasta la cutícula. Si te falta este utensilio de manicura, emplea un trozo de cuero pulido
  • Las manchas de laca sobre los tejidos se quitan bien con un poco de disolvente, utilizando un pequeño pincel.
  • Los esmaltes de colores intensos son muy vistosos pero también muy difíciles de eliminar del todo. Además, acaban por teñir la queratina de un tono oscuro que se resiste a desaparecer. Precisamente la base protectora hace de barrera aplicándola antes de pintar las uñas.
  • Un buen remedio: disuelve en un vaso de agua dos pastillas de limpiar dentaduras postizas; sumerge un pincel en esta solución y pásalo por las uñas hasta que queden bien limpias. Aclara después las manos en agua tibia.

Así debes pintar tus uñas

Para una manicura perfecta que no estropee la uña necesitas contar con un producto base, la laca y un protector final. La base se adhiere sobre la superficie de la uña y aísla la queratina de las uñas de los pigmentos del esmalte.

La laca da color o brillo, o ambas cosas a la vez. El protector, al secarse, forma una capa dura que fija el color del esmalte y protege la superficie de la uña de golpes. Así debes hacerlo:

  • Prepara el esmalte para que se mezclen bien sus ingredientes: con el frasco bien cerrado, vuélcalo y luego hazlo rodar suavemente entre las palmas de las manos.
  • Aplica primero una capa fina de base; déjala secar durante un minuto.
  • Aplica el color siguiendo este orden: una primera capa en el centro de la uña y, después, una a cada lado. Si quieres un acabado profesional, evita tocar el contorno cutáneo. Sobre la uña pintada, utiliza encima un protector (también se llaman top coat) para endurecer y alargar la vida del esmalte. Un buen truco para que las uñas pintadas se mantengan mejor: cuando el esmalte esté seco, pasa los dedos por agua fría.
  • A media semana, retoca el color en las puntas o da brillo para revitalizar la manicura.

Lo que no debes hacer nunca con tus uñas

  • Pintarte las uñas después de bañarte. Si has estado en la bañera largo rato o has tenido las manos en remojo espera un buen rato antes de esmaltar las uñas. El agua se filtra entre las capas de la uña y el color se fija mal; puede quedar reblandecido. La humedad y la grasa impiden la adherencia de la laca.
  • Soplar las uñas para que sequen antes. Es un gesto o truco para una manicura perfecta nada aconsejable. La humedad del aliento reblandece el esmalte. Secarlas al sol o sobre un foco de calor puede levantar la laca o alterar su color. No utilices el secador de pelo porque ablanda la pintura y, curiosamente, tarda más en secarse.
  • Dejarlas muy largas y afiladas. Aunque tienen sus seguidoras, ya están pasadas de moda. La forma cuadrada evita que se rompan con facilidad y permite pintarlas de cualquier tono o solamente con brillo. Los colores metálicos son los que más se llevan.