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lumbalgia durante el embarazoLa lumbalgia en el embarazo es una molestia habitual en las mujeres encinta, que no se asocia con riesgos para el bebé.

El dolor se localiza en la zona lumbar (debajo de la cintura) y puede extenderse a los glúteos, aparece en forma espontánea o tras un esfuerzo como levantar un peso importante, realizar algún movimiento brusco y repentino de rotación de la columna.

¿Cuál es su causa?

El aumento de algunas hormonas durante el embarazo, especialmente la progesterona producen un ablandamiento de los cartílagos de las articulaciones de la pelvis con el fin de facilitar el pasaje del feto y de los ligamentos de la columna vertebral; estos cambios a nivel de la columna sobrecargan las articulaciones de la misma que responden con dolor.

En pacientes con aumento de la curvatura lumbar (hiperlordosis) las molestias suelen ser más acentuadas.

¿Debo estar alerta por el riesgo de complicaciones?

El dolor de espalda por las modificaciones de los ligamentos durante el embarazo, no tiene mayores implicancias que la molestia.

Pueden ser otras las causas de dolor lumbar o de cintura como una infección urinaria, un cólico renal, una pancreatitis; todos cuadros que irán acompañados de síntomas como fiebre, dificultad al orinar, nauseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal, y otros; que sí requieren de una rápida atención y resolución. Estos producen una alteración importante del estado general que te llevarán a consultar, difícilmente sean confundidos con un simple dolor de espalda.

La hernia de disco vertebral es poco frecuente y trae un menor compromiso de la salud materna.

¿Qué puedo hacer para evitar la lumbalgia en el embarazo?

La mejor manera de disminuir las molestias que ocasiona la lumbalgia en el embarazo es evitar realizar esfuerzos importantes como levantar objetos pesados, permanecer de pie durante un tiempo prolongado y usar tacos altos fundamentalmente en la segunda mitad del embarazo, ya que además de provocar molestias predisponen a caídas que pueden lastimarte y perjudicar a tu bebé.

Serán de gran ayuda los masajes y ejercicios que fortalezcan la columna; no suele ser necesaria medicación analgésica.