Salud

Los tacones altos son peligrosos para nuestra salud

tacones altos saludDolores de columna y problemas en articulaciones de los pies son algunos de los negativos efectos del uso de tacones altos de forma permanente.

Que las piernas se ven más largas, más estilizadas, que se gana presencia o que la ropa luce mejor son las razones de muchas mujeres para seguir usando tacones altos. Incluso, con tal de mantenerse más arriba, son capaces de soportar fuertes dolores y hacer frente a todos los efectos negativos que trae para el cuerpo usar zapatos de más de cinco centímetros de tacón.

El uso de zapatos altos provoca problemas en los pies y en la columna lumbar. Todo el peso del cuerpo se transfiere automáticamente a la zona anterior del pie y si una persona tiene una alteración estructural en él -un pie plano, por ejemplo-, esa carga es más nociva porque acentúa la alteración. Además al usar tacones es más probable que el pie y los dedos se deformen progresivamente. Si los zapatos, además de ser altos, tienen mucha punta, los efectos son aun más negativos.

Mucho tacón y mucha punta, definitivamente, van en dirección opuesta a la de una postura correcta. Si las demandas del trabajo o el propio gusto por este tipo de calzado pueden más, es recomendable seguir estos consejos.

  • No utilizar zapatos de tacón alto y apretados en forma permanente.
  • Alternar su uso con zapatos de tacón más bajo y más anchos en el antepie.
  • Utilizar modelos bajos y anchos en períodos de descanso.
  • Hacer ejercicios varias veces al día, que activen la movilidad de la planta del pie y practicar lo mismo con los dedos (apretarlos y cerrarlos, mover el pie de atrás hacia adelante, en círculos).
  • Hacerse masajes en la planta del pie para mejorar la actividad muscular.

La columna vertebral es el otro gran afectado por el uso de tacones altos. Acentúa la lordosis lumbar. La sobrecarga de peso en los pequeños segmentos articulares de la columna lumbar, y eso se traduce en molestos dolores. Especialmente si la mujer tiene sobrepeso, una estructura abdominal deficiente y retracción de la musculatura de la parte posterior de los muslos.

Es importante, entonces, es que cada mujer conozca su cuerpo y, según sus características, los riesgos que éste corre. Para este tipo de molestias también existen algunos conejos prácticos:

  • Quitarse los zapatos en algunos momentos del día.
  • Hacer ejercicios de flexibilización de la columna lumbar, varias veces al día, inclinándose hacia adelante hasta que los dedos de las manos toquen la punta de los pies.
  • Elongar varias veces al día la musculatura de la parte posterior de los muslos.
  • Controlar el sobrepeso y fortalecer los músculos abdominales.

Para aminorar cualquier efecto negativo, los especialistas recomiendan un zapato que tenga, de todas maneras un poco de tacón. Lo recomendable es que haya una diferencia de unos 3 ó 4 centímetros entre el talón y el antepié. Esta diferencia hace que el peso recaiga en la zona del medio del pie, de ese modo no se sobrecarga el pie en forma inadecuada. Por no es bueno utilizar unos muy planos, porque toda la carga recae en el talón y se producen inflamaciones dolorosas.

La edad de la mujer también es un factor que se debe considerar. Es fundamental, porque si hablamos de mujeres que ya tienen definida la estructura del pie, estamos frente a personas con un nivel mucho más alto de tolerancia en relación a las mujeres más jóvenes. Y es que hasta los quince años, aproximadamente, el pie de la mujer aún no ha terminado de desarrollarse, por lo que los zapatos altos podrían acelerar la aparición de deformidades.