bebe llorandoLa mayoría de los recién nacidos lloran por todo. Lo hacen si tienen frío, hambre o están sucios. En fin, es su manera de expresarse. Tipos de llanto hay muchos, ojalá se acostumbre a identificarlos.

La primera reacción de un recién nacido al llegar a este mundo es llorar. No es que piense que lo van a tratar mal o no le va a gustar, sino que es su manera natural de enfrentar el contacto con el exterior y se asusta al perder esa exquisita quietud y tranquilidad que disfrutó durante nueve meses.

¿Tiene hambre?, ¿sueño?, ¿le duele algo? ¿se siente enfermo? ¿estará mojado? Son muchas las preguntas que una madre primeriza se hace constantemente una vez que el niño ha llegado a casa. Pero tranquila: con el paso del tiempo poco a poco se dará cuenta de las causas que lo provocan.

La mayoría de las mamás se pone nerviosas cuando su hijo llora, llora y no para de llorar. Esa actitud debe evitarse, puesto que lo ideal es tener calma y paciencia para saber interpretar el llanto del niño y una vez segura de que no obedece a nada grave, calmarlo adecuadamente.

Se dice que existe un sinnúmero de llantos, desde que el niño tiene un par de horas hasta que cumple los tres meses de vida. Cada bebé tiene una especie de idioma determinado con el que quiere transmitir algo a sus padres. La misión entonces, es aprender a diferenciarlos con prontitud.

Consejos para la mamá

  • Si el niño llora después de mamar o de ingerir alimento, es probable que se deba a algún malestar causado por lo que ingirió.
  • Cuando el niño llora y a la vez presenta una actitud extraña, es motivo de preocupación. Registre su temperatura, fíjese en los síntomas (color de la piel, estado de las deposiciones) y no dude en llamar a su pediatra.
  • Ojo con los niños mimados. Esta clase de niños se da cuenta que con unas lágrimas de cocodrilo lo consigue todo, no le haga todos los caprichos.
  • Evite tomarlo en brazos cada vez que llora, para evitar que se acostumbre.