Ejercicio

Las lesiones deportivas: prevención y tratamiento de lesiones

lesiones deportivasLas lesiones son comunes en las personas que hacen mucho ejercicio. La mayoría de las lesiones deportivas se deben a golpes y torceduras (lesiones traumáticas) o al uso excesivo de una parte del cuerpo. Se pueden evitar con preparación, entrenamiento y el uso de equipo apropiado.

Prevención

  • Haga ejercicios de calentamiento antes de comenzar su rutina de ejercicios. Es más fácil que los músculos y los ligamentos se lastimen cuando están fríos y tiesos. Termine su rutina poco a poco y vaya haciendo menos esfuerzo hacia el final. Después de terminar, haga ejercicios de estiramiento.
  • Aumente poco a poco la intensidad y duración de las actividades y del ejercicio. A medida que su condición física vaya mejorando, usted podrá hacer ejercicios más intensos sin lastimarse.
  • Use las técnicas y el equipo deportivo apropiado. Por ejemplo, para correr o caminar use zapatos bien acolchados con buen soporte; cuando vaya a patinar use rodilleras y coderas; si le gusta andar en bicicleta, asegúrese de que el asiento y el manubrio estén a un buen ángulo y altura para usted.
  • Varíe sus sesiones largas e intensas de ejercicios con sesiones más cortas y calmadas para dejar que su cuerpo descanse. Por ejemplo, si usted corre, combine carreras largas y pesadas con unas más fáciles y cortas. Si levanta pesas, no ejercite los mismos músculos dos días seguidos.
  • Haga diferentes tipos de actividades regularmente para que sus músculos puedan descansar. Por ejemplo, si un día corre, otro día nade o monte en bicicleta.
  • Hágale caso a sus dolores y aflicciones. Si al sentir las primeras señales de dolor usted descansa o hace menos actividad por unos cuantos días, quizás pueda evitar problemas más graves.

Tratamiento en casa

El mayor reto del tratamiento en casa para las lesiones deportivas es descansar lo suficiente para poder recuperarse, sin perder la buena condición física.

Aquí tiene algunas sugerencias para lograrlo:

  • Mantenga el resto de su cuerpo en buena condición haciendo actividades que no le fuercen el área lesionada. Por ejemplo, nade o monte en bicicleta si tiene dolor en los tobillos o en los pies; camine o ande en bicicleta si se lastimó los hombros o los codos. También haga ejercicios en el piso.
  • No se apure por volver a hacer las actividades que le causaron la lesión. Otras actividades pueden ayudarle a mantenerse en buena condición física.
  • Regrese a su rutina normal poco a poco. Comience a un paso lento y tranquilo y auméntelo sólo si no tiene dolor.
  • Aumente gradualmente su nivel de ejercicio. Por ejemplo, si puede tirar una pelota a una distancia corta sin dolor, trate de tirarla más lejos. Si puede caminar sin problemas, vea cómo se siente si trota. Si esto tampoco le causa problemas, empiece a correr otra vez, poco a poco.

Cómo saber si un hueso está roto

Uno se puede lastimar un músculo si hace una actividad que lo jala o estira demasiado. Una torcedura es otro tipo de lesión que afecta a un músculo y a los ligamentos, tendones o tejidos alrededor de una coyuntura. Mientras que una fractura es un hueso roto.

Estos tres tipos de lesiones causan dolor e hinchazón. Muchas veces es difícil saber si uno tiene un tirón muscular, una torcedura o un hueso roto. Por lo general, una lesión es peor cuando hay hinchazón rápida. Muchas veces, uno se lastima de las tres formas a la vez.

La mayoría de los tirones musculares y torceduras leves pueden tratarse en casa. Pero para las torceduras graves y las fracturas hay que recibir atención profesional. Dese tratamiento en casa mientras espera ver a su doctor.

Puede que usted tenga una torcedura grave o un hueso roto si:

  • Nota que el área lesionada está hinchada.
  • El área lesionada está morada.
  • El dolor de la lesión no le permite mover la parte herida como de costumbre (por ejemplo, quizás no pueda caminar).

Una fractura por estrés (sobrecarga) es una pequeña rajadura en un hueso causada por uso constante y excesivo. Este tipo de rotura se produce comúnmente en los huesos pequeños del pie de las personas que entrenan mucho para correr y jugar baloncesto u otros deportes. La seña principal es un dolor en el pie que no se quita y una sensibilidad que aumenta al moverlo. Puede que no se note ninguna hinchazón.

Un «dedo trabado» es un tipo de torcedura que sucede cuando un dedo del pie o de la mano se dobla mal o se golpea.

Prevención

  • No suba escaleras llevando objetos en ambas manos. Asegúrese de que siempre pueda ver por donde va caminando.
  • No cargue cosas demasiado pesadas.
  • Use un banco o una escalera para alcanzar algo. No se pare sobre sillas u otros objetos que no sean seguros.