Compartir

conseguir una sonrisa sanaEvitar la caries, la placa y la inflamación de las encías es el objetivo para tener una dentadura perfecta y una sonrisa sana. Éstos son algunos consejos para una buena higiene bucal diaria.

La correcta higiene bucal para una sonrisa sana

Al menos una vez al día, conviene realizar una limpieza interdental, tanto con seda dental como con limpiadores especiales, esencial para evitar la enfermedad periodontal.

Otra recomendación para sonreír sin problemas es acudir al dentista regularmente.

Un buen cepillado de dientes requiere:

  • Colocar el cepillo en un ángulo de 45º a lo largo de los dientes, haciendo que los filamentos penetren entre dientes y encías. Frotar el cepillo desde la encía al borde del diente con movimientos suaves. Insistir en los espacios interdentales. 
  • Limpiar la parte posterior de los incisivos superiores e inferiores con el cepillo en vertical, con movimientos verticales cortos y suaves. 
  • Cepillar la lengua (mejor con un limpiador lingual) para eliminar las bacterias presentes en ella y refrescar el aliento. 
  • Tensar un trozo de seda dental de 2 cm, con los pulgares e índices. Introducirla entre los dientes y deslizarla entre la encía y el diente. Frotar suavemente contra cada diente, para eliminar restos de alimentos.

Cómo combatir la halitosis

Lucir una sonrisa sana no es suficiente, todo el mundo padece halitosis en algún momento, pero pocos se atreven a denunciar el mal aliento ajeno. (Para comprobar si tienes halitosis, ahueca las manos sobre nariz y boca, sopla fuerte y aspira: lo sabrás enseguida).

Sus causas son múltiples: mala higiene dental, dentaduras que no ajustan, comer ajo o cebolla, fumar, llagas dentales, boca seca, enfermedades renales y hepáticas, estrés, tuberculosis, infecciones de garganta, fármacos…

En todos los casos, la solución comienza por tratar la causa y vigilar la higiene bucal.

Otros remedios contra la halitosis:

  • Beber agua cada poco tiempo.
  • Los chicles y caramelos sin azúcar.
  • Comer manzanas o naranjas.
  • Tomar té.
  • Masticar perejil.
  • Hacer gárgaras con bicarbonato.
  • Tomar grageas de aceite de oliva, especiales para la halitosis.