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parvovirosis caninaEl Parvovirus canino es un virus de la familia parvoviridae con afinidad por las células intestinales en crecimiento, médula ósea y tejidos linfoides.

Su modo de transmisión es oral, es un virus sumamente resistente y puede permanecer activo en suelos contaminados por materia fecal infectada por más de 6 meses. La mayoría de los detergentes y desinfectantes no pueden eliminarlo, mientras el cloro resulta eficaz.

Contagio de la parvovirosis canina

Un perro afectado es transmisor del virus por medio de sus heces hasta dos semanas post curación, por lo que es muy fácil para un perro resultar contagiado.

Se ven afectados todos los cánidos, pero el Doberman Pinscher, el Rottweiler, los Pitt-Bull y el Husky Siberiano son más sensibles genéticamente a esta enfermedad.

Las parasitosis intestinales, el hacinamiento, el estrés, las enfermedades concurrentes y un sistema inmune deprimido son factores que predisponen al desarrollo de la enfermedad.

Sintomatología

El período de incubación es variable (de pocos días a semanas), pero por lo general a los 5 días luego de la infección aparecen los primeros signos de la enfermedad.

En la forma intestinal se presenta con los siguientes síntomas: Gastroenteritis hemorrágica, descenso del número de glóbulos blancos, aumento de la temperatura corporal, decaimiento, falta de apetito, vómitos espumosos y diarrea sanguinolenta con olor fuerte. En la forma cardíaca los mismos síntomas anteriores más disnea, gemidos y arqueo del cuerpo, con muerte súbita.

Tratamiento de la parvovirosis canina

El tratamiento debe ser en función de la gravedad de los síntomas, ambulatorio o de hospitalización. Siempre debe ser instaurado por un profesional veterinario. En cualquier caso es fundamental la hidratación, a ser posible intravenosa. El período agudo viene a durar de 3 a 5 días, durante los cuales no deben administrarse alimentos (líquido o sólido) vía oral.

Los cachorros que padecen la forma intestinal y se recuperan, lo hacen entre los 3-4 días de detectados los primeros síntomas, la recuperación es rápida y total, mientras que los cachorros que padecen la forma cardíaca tienen menos probabilidades de sobrevivir y si se recuperan quedan secuelas como miocarditis, insuficiencia cardíaca congestiva, intolerancia al ejercicio, tos, dificultad respiratoria.

Cuando han cesado los síntomas, el animal puede empezar a ingerir alimentos sólidos blandos y muy ligeros. Debemos dar una dieta de prescripción veterinaria durante unos 2-3 meses a ser posible con un componente monoprotéico, es decir que sólo haya una fuente de proteína en el alimento. Un error muy común es dar pienso de alta energía para que gane el peso que ha perdido por la enfermedad , y estos piensos sensibilizan el intestino, porque no están indicados para este fin.

¿Cómo prevenirla?

La mejor prevención es la vacunación, la cual debe iniciarse a las 6 semanas de vida. Hay que evitar todo contacto con animales y tampoco debe salir el cachorro a la calle hasta su correcta vacunación, sin embargo, el cachorro por sus características juega con los zapatos de sus dueños y ésta condición es suficiente para el contagio si el propietario ha estado inconscientemente en contacto con suelos contaminados.

El animal debe estar totalmente desparasitado y libre de cualquier proceso infectocontagioso y de cualquier enfermedad antes de someterlo a la vacunación.