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esterilización del perroLa esterilización de las mascotas es generalmente motivo de preocupación para sus dueños, algunos creen que el procedimiento es peligroso o desnaturalizado, otros creen que el animal engordará o cambiará de personalidad.

Estos infundados temores podrían desaparecer si se parte del conocimiento de los beneficios de estos métodos, aunados a la estimación que hace la Asociación Humanitaria Americana respecto a los diez millones de mascotas que anualmente se sacrifican en los asilos para animales.

La madurez sexual le llega a los perros entre los seis – ocho meses, cuando empiezan a levantar la pata al orinar. Éste es el momento para tomar una decisión respecto a si vamos a sacarle cría al perro o no.

En la hembra, la función sexual es cíclica, suele tener el celo 2 veces al año y el momento óptimo para realizar la esterilización es entre el primer y segundo celo, una vez pasada la pubertad, es necesario por lo tanto tomar la decisión respecto a si se le va a sacar cría al perro o no evaluando cada caso en particular. Quienes aman a los perros y tienen verdadero interés por ellos, por entender y estudiar su comportamiento y naturaleza, encuentran muy gratificante planificar adecuadamente una camada y sacarla adelante.

La Esterilización

Machos

Si no se quiere que el perro deje preñada a una perra, lo mejor es esterilizarlo mediante la vasectomía. Es una operación mínima y muy poco invasiva: Se cortan los conductos deferentes, manteniendo los testículos, esto impedirá el paso del semen a través de la uretra. El perro no tendrá eyaculación pero seguirá produciendo espermatozoides. No variará su apetito sexual; siempre estará listo para montar una hembra en celo.

Si lo que se quiere es impedir que se reproduzca y además se vuelva más dócil, se pelee menos con otros machos, no se escape, no monte a las personas, no se pase las primaveras nervioso, etc., lo recomendable entonces es la castración: Se hace una incisión en el escroto, se sacan los testículos y se cortan los conductos deferentes. Como están colgando en la bolsa, sólo sujetos por los conductos, es muy fácil, la incisión es pequeña y sana en una semana. De esta manera se elimina la producción de espermatozoides y de la hormona sexual masculina, causa de algunas conductas negativas.

Hembas

En la hembra, se puede optar por la ligadura de trompas, la cual consiste en la sección de los oviductos impidiendo así que los espermatozoides de los machos se unan al óvulo y lo fecunden, la hembra sigue produciendo óvulos.

La otra opción es la ovariohisterectomía o extirpación del útero y de los ovarios; ésta es la medida más extendida para evitar la reproducción. Se elimina así la producción de óvulos, de la hormona femenina y del celo. Se reduce también la posibilidad de aparición de ciertos tumores, especialmente los de mamas. También se pueden utilizar hormonas sintéticas para inhibir el celo en la hembra, pero su efecto es temporal, lo que supone tratar a las hembras en cada uno de los celos. Esto puede tener posibles efectos secundarios.

Como consecuencia de la esterilización el perro no se siente “mutilado”, ni deprimido, ni pierde la vitalidad. El carácter les cambia a veces, en el sentido positivo de la palabra. Los rasgos fundamentales del temperamento como la inteligencia, la vitalidad, la independencia, la demanda de afecto o las ganas de jugar, no cambian con la esterilización. No hay cambios indeseados.
Todas estas intervenciones quirúrgicas se realizan con anestesia general. El riesgo es mínimo, no precisan hospitalización y la recuperación total del animal se produce en 2 ó 3 días.

Cuándo Castrarlo

Dado que el perro no tiene la necesidad imperiosa de “realizarse” sexualmente, la castración es recomendable, y hasta responsablemente necesaria si no se va a dedicar al ejemplar a la cría. Si el perro es mestizo también es recomendable la castración, dada la dificultad de “colocar” perritos de esta condición. Se evitarán problemas y accidentes tales como marcaje con la orina, fugas, pérdidas o embarazos no deseados y se ganará en tranquilidad. El perro no será “mutilado”, se le hará la vida más fácil, y la del dueño lo será también. Se ahorran muchos problemas presentes, muchas enfermedades futuras (y por ende mejor calidad de vida y mayor longevidad) y muchos abandonos. La castración no se debe de utilizar para solucionar pequeños problemas, es para solucionar problemas de conducta graves como lo es la agresividad.
Los perros que asisten a los discapacitados están esterilizados, y son seres nobles, cariñosos, juguetones: Perros completos sin ningún trauma.