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dieta anti-estresEl cuerpo reacciona ante los momentos difíciles. Para evitar futuros problemas de salud, lo más importante es seguir una dieta adecuada. Sepa cuáles son los consejos de los expertos.

El panorama de las condiciones de vida en muchas sociedades es tan preocupante (sobre todo en EE.UU), que ya hay expertos pergeñando dietas para que el organismo se defienda de las secuelas del estrés. Algún consejo, como el que sigue, puede sorprender a más de uno. Y es que aumentando levemente el consumo de grasas podemos romper la tendencia natural del organismo a incrementar las reservas de éstas (y sus consecuencias para la salud) como forma de enfrentarse al estrés’, según expertos de la Universidad de Georgia.

¿Cómo reacciona el organismo frente al estrés?

Para entender la razón de las cosas, conviene recordar que el organismo responde al estrés en dos fases. En la primera, cascadas de hormonas provocan la reacción inmediata de ‘lucha o huida‘. En la segunda, más a largo plazo, se da un aumento de producción de glucocorticoides, como el cortisol.

Y el organismo, que interpreta el estrés de largo plazo como una agresión, reacciona aumentando las reservas de grasa para asegurarse suficientes cantidades de energía para momentos de necesidad.

Al aumentar la ingesta de grasas saludables (aceite de oliva, frutos secos, pescados azules) se evita que el organismo estimule la acumulación de grasa, porque, de ese modo, el organismo ‘comprueba’ que dispone de grasas suficientes y no se afana en acumular grasa corporal.

Grasas saludables contra el estrés

Para evitarlo, conviene reducir la cantidad de calorías consumidas, tomar menos azúcares, dulces y harinas blancas y aumentar la ingesta de hidratos de carbono complejos (pan, pasta, legumbres, cereales y arroz integrales).

También el ejercicio ayuda a hacer frente al estrés de forma eficaz: potencia la síntesis de proteínas, que ayuda a mantener la integridad muscular, y, además, aumenta la cantidad de serotonina, un calmante que produce el cerebro.