anemia infantilLa anemia infantil es ahora una enfermedad de baja prevalencia, sin embargo hay que estar atententos porque cuando es leve no presenta síntomas y puede ocasionar una pequeña disminución en el coeficiente intelectual del niño.

La deficiencia de hierro es la enfermedad nutricional que más prevalece en el mundo, siendo los lactantes, niños y mujeres en edad fértil los grupos más vulnerables.

La anemia, es un problema especialmente de la niñez y de la mujer en edad fértil, por el aumento de las necesidades de hierro por el crecimiento; en la mujer en edad fértil, por la pérdida de este mineral por la menstruación; y en la embarazada, por el incremento de la cantidad de glóbulos rojos y las necesidades del feto.

Pero, ¿qué es la anemia?

La anemia se define como una disminución del nivel de hemoglobina bajo el valor normal. La hemoglobina es la sustancia presente en los glóbulos rojos de la sangre, que son los encargados de transportar el oxígeno a todos los tejidos del cuerpo.

Existen muchas causas que provocan distintos tipos de anemia, pero la generada por deficiencia de hierro es la más común.

Dependiendo de la severidad de la anemia, el niño puede tener sensación de frío, cansancio, palidez, decaimiento, pérdida total de apetito, aumento de la frecuencia de latidos cardíacos, irritabilidad, apatía, sueño excesivo y disminución del rendimiento escolar.

La palidez no se detecta en el tono de la piel o en el rostro, sino en el color de la mucosa conjuntival (parte interna de los párpados) y del lecho ungueal (raíz de las uñas).

Efectos de la anemia infantil

El más preocupante es el impacto que puede tener sobre las capacidades intelectuales del niño. Asimismo, puede perjudicar su crecimiento y su desarrollo motor, de manera probablemente irreversible.

Tratamiento

Las estrategias para combatir la deficiencia de hierro se centran en la suplementación, que es proporcionar hierro medicinal en forma oral; en la fortificación, que consiste en agregar hierro a los alimentos; y en la reducción de pérdidas de hierro, tratando las infecciones por parásitos intestinales y diversificando la dieta, lo que implica modificar hábitos.

Factores que predisponen la anemia infantil

  • Peso al nacer: define las reservas de hierro, que perduran hasta los cuatro a seis meses de edad. En el recién nacido de bajo peso, esta reserva alcanzará únicamente hasta el segundo mes de vida por su crecimiento acelerado.
  • Crecimiento rápido: el recién nacido a término triplica su peso, y el que nace con bajo peso hasta lo quintuplica al año de edad. Después de los cuatro meses, entonces, existe un incremento acelerado en las necesidades de hierro.
  • Biodisponibilidad del hierro: la carne y la vitamina C son los promotores más reconocidos de la absorción de hierro.
  • Introducción precoz de leche de vaca: en el menor de un año, produce pérdidas de sangre intestinal, lo que predispone aun más a la deficiencia de hierro y a la anemia. Se recomienda el uso de fórmulas infantiles, preferentemente las fortificadas con hierro.