Compartir

alimentación embarazadaEl plan de alimentación de una embarazada, debe tener los mismos macronutrientes (hidratos, proteínas y grasas) que el de una persona normal. Sin embargo debe tener un mayor aporte de energía, y ésta energía se encuentra en las calorías.

Un plan de alimentación ideal para una embarazada tiene un promedio de 50% de hidratos, 30% de grasas y otro 20% de proteínas. Cada alimento promedio, como lo puede ser la leche, el queso y el yogurt (que suministran calcio), las frutas y las verduras (que aportan fibra), y las carnes y el huevo (que brindan proteínas y hierro) tienen un número determinado de hidratos, grasas y proteínas que abastecen a la dieta. De ésta manera, se logra el valor calórico total (VCT) ideal que debe tener la dieta de una embarazada. Por ello es importante seguir a raja tabla un plan elaborado y personalizado según cada caso.

La alimentación para embarazadas, plan de ejemplo

Un plan alimenticio tipo para una mujer embarazada puede ser: durante el desayuno, mate o té con o sin leche descremada, 2 o 3 rebanadas de pan lactal blanco o negro, 5 galletitas de agua o salvado y 3 galletitas dulces no rellenas, también se puede incorporar queso blanco o mermelada para untar, la colación debe ser una fruta, yogur o postrecito de leche; en el almuerzo, pollo carne de vaca o pescado, con verduras al vapor o ensalada, de postre, flan de caja diet o fruta, como colación también una fruta, yogur o postre de leche; la merienda puede basarse en un mate cocido o té con o sin leche descremada o un jugo de naranja exprimido con un tostado de queso de máquina; y por último la cena puede contener pastas rellenas con salsa blanca o de tomate y queso rallado, y como postre, una gelatina.

Es importante aclarar que éste menú de ejemplo es para una persona sana, en caso de padecer una enfermedad o dudar de ella siempre se debe consultar a un nutricionista o médico profesional.

También es primordial tener en cuenta que la elección del plan de alimentación para embarazadas depende de los gustos y los hábitos de la persona, y la cantidad de cada alimento de sus necesidades en referencia a su peso e historia clínica. La alimentación es sumamente importante durante el embarazo, y siempre hay que saber equilibrarla otorgándole así al organismo, una nutrición completa.

Es imprescindible no aumentar más peso que el necesario porque de ser así la embarazada podría tener riesgo de padecer hipertensión arterial, diabetes gestacional o de adelantar el el parto y realizar cesárea por el exceso de peso del bebé.