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jardín mariposas costa ricaEste oasis situado entre países vecinos más turbulentos es considerado como uno de los destinos más atractivos para los turistas que adoran la naturaleza y la vida salvaje. Para conservar este patrimonio, Costa Rica está realizando verdaderos esfuerzos para promocionar un turismo ecológico con el menor impacto posible sobre los trópicos.

San José, la capital del país, tiene cierto aire cosmopolita y se parece más a las ciudades norteamericanas que a las latinas, por sus construcciones y también por ser el punto de partida de todos los medios de transporte. Aquí abundan los centros comerciales, las cadenas de comida rápida y todo aquellos que caracteriza a las ciudades occidentales más convencionales. Sin embargo, también posee excelentes museos, algunos restaurantes con comida local y mercados llenos de color gracias a su buen clima.

Pero la verdadera gracia de viajar hasta aquí consiste en escaparse a los bosques tropicales y entre ellos destaca el de Monteverde, una verdadera jungla. Esta pequeña comunidad, situada en el noroeste de Costa Rica fue fundada por un grupo de cuáqueros en 1951 y ahora es un destino habitual para los viajeros locales e internacionales. Su atractivo incluye un jardín de mariposas, muchísimas galerías y talleres de artistas, una fábrica de queso y rutas para pasear.

El Jardín de las Mariposas de Monteverde se encuentra en las espectaculares montañas Tilaran, donde las vistas sobre la selva y el Golfo de Nicoya son impresionantes. El jardín fue fundado por el matrimonio de biólogos Jim Wolfe y Marta Iris Salazar en 1991. El lugar está destinado a la educación medioambiental y el esmero en este recinto es tal que cuenta con miles de entusiastas mariposas visitándolo cada año. El centro ha conseguido criar hasta cincuenta especies distintas de mariposas para que el jardín nunca este vacío.

El aleteo de las mariposas es tal que su ruido es fácil de escuchar entre todo este verdor. De todos modos, el mejor momento para visitar el lugar –que abre los 365 días del año de 9.30 a 16.00 h- es cuando hace sol o, al menos, por las mañanas, cuando las mariposas están más activas.

Además de las mariposas, Monteverde ofrece muchas otras experiencias sensoriales en sus 25.000 acres de extensión, divididas en seis ecosistemas distintos. Alojarse resulta, por otra parte, bastante fácil. A partir de los diez dólares se encuentran buenas habitaciones perdidas en medio de la jungla. Resulta curiosísimo escuchar sus sonidos y a la vez estar conectado a Internet.