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intoxicaciones en el hogarEstán en todas partes, desde el cuarto de baño al desván. Cada año provocan cientos de intoxicaciones en el hogar, algunas muy graves. Muchas podrían evitarse.

Colas, pesticidas guardados en botellas de refresco; pastillas que parecen caramelos; jarabes de colores intensos; lejía, amoniaco, detergentes, pinturas, disolventes…

Los servicios de urgencia de todo el país tratan a diario decenas de envenenamientos infantiles por ingestión de productos de uso común.

A veces, la consecuencia son daños orgánicos que pueden condicionar toda una vida. Otras, la muerte.

Estas sencillas medidas pueden ayudar en la prevención de accidentes infantiles:

  • Tira todos los fármacos caducados o inservibles al inodoro (los niños suelen mirar en la basura). 
  • Conserva siempre las medicinas en su envase original. 
  • Muchas plantas son venenosas. Consulta al comprarlas. 
  • Nunca tomes medicinas delante de los niños. Jamás digas que saben a caramelo. 
  • No dejes fármacos junto a la cama de un niño. (Un crío ingirió un frasco entero: ‘Para que mi mamá dijera que había sido bueno por tomarme todos los medicamentos’). 
  • Instala cerraduras en los armarios en los que guardas productos tóxicos. Los armarios altos no sirven. Los niños llegan a cualquier sitio. 
  • Si te llaman por teléfono mientras usas un producto tóxico, llévatelo contigo. No lo dejes al alcance de un niño. 

A veces, la sustancia culpable es difícil de identificar, o no se sabe lo qué ha ingerido el niño. Si tienes sospechas, fíjate en estos signos:

  • Quemaduras, rojeces o colores extraños alrededor de la boca. 
  • Aliento que huele a sustancias químicas. 
  • Manchas, olores, tanto en el niño como en su ropa o en muebles, alfombras… 
  • Vómitos, dificultad para respirar… 

Si crees que es envenenamiento, sigue estas pautas:

  • Si la etiqueta del producto indica qué hacer en caso de intoxicación, sigue las instrucciones que detallen. 
  • Algunos venenos deben ser expulsados; otros, no. No induzcas nunca el vómito sin orden de un médico o de un centro de toxicología. 
  • Si te dicen que induzcas el vómito, emplea jarabe de ipecacuana. Si no lo tienes, introduce un dedo en la garganta del niño. Si no tienes otra alternativa, dale un vaso de agua templada con sal. 
  • Si el producto le ha salpicado al niño en la ropa, los ojos o la piel, quítale las prendas y lava las zonas afectadas con agua fresca o templada durante 20 minutos. 
  • Pide inmediatamente ayuda al Instituto Nacional de Toxicología. Si has identificado el veneno, llévate el envase si acudes a urgencias con el niño. 

Los causantes de las intoxicaciones en el hogar

Acetona, amoniaco, anticongelante, limpiacristales, lejía, ácido bórico, pastillas para encender la chimenea, limpiametales, productos antical, desodorantes, detergentes, desinfectantes…