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independencia emocionalLa independencia no se consigue en el momento en que nos marchamos de la casa de nuestros padres. Hay personas que mantienen fuertes lazos con otras personas (padres, parejas, profesionales…) y sin ellas son incapaces de tomar decisiones.

La independencia emocional es aquella que me permite sentirme dueño de mi vida, con capacidad suficiente para decidir sobre ella.

Para conseguir esta independencia, puedes seguir las siguientes claves:

1. Sal de la rutina

A veces no es necesario hacer grandes cambios para que nuestra vida tenga otro sentido. Tal vez sea suficiente con cambiar de tipo de lectura.

Busca un género nuevo y decídete a descubrir qué ocurre. Dedica un poco de tu tiempo libre a hablar con un niño pequeño; él te podrá recordar que los sueños son posibles.

2. Debes vencer el temor al qué dirán

Es hora de que tomes las riendas de tu vida y que, actuando con responsabilidad, hagas lo que quieres hacer sin pensar en la opinión de los otros. Este es uno de los pilares de la independencia emocional.

No dejes que los demás organicen tu tiempo o tu vida, y manténte firme en la decisión de ser tú el único que dirija tu vida.

3. Organiza tus metas para conseguir la independencia emocional

Escribe, paso a paso, lo que vas a hacer para conseguir lo que deseas. Nada de lo que hagas será sencillo, pues tendrás que ir renunciando a ciertas cosas, escuchar frases que no te ayuden, soportar algunas reacciones…

Pero si tienes claro lo que deseas y lo que tienes que hacer, no habrá ningún obstáculo insuperable.

4. Rodéate de buena gente

Es hora de buscar personas que te quieran de una manera sana, que te acepten y respeten tal y como eres sin exigirte nada diferente a lo que deseas para obtener su cariño.

Esto no significa que tengas que abandonar definitivamente una relación, pues puedes romper la relación dependiente que mantienes con un amigo, pero no es tan sencillo cuando se trata de tus padres.