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impotencia psicologicaEl miedo al fracaso entre otros factores psicológicos puede provocar serios problemas para iniciar o mantener una correcta erección, lo que se conoce como impotencia psicológica.

El pánico a fracasar en la cama 

No lograr la erección es algo circunstancial y normal; de hecho, un hombre que no haya tenido nunca una pérdida de erección debería acudir al médico. La respuesta sexual está influenciada por el estado de ánimo, la ansiedad, los problemas físicos, el estrés laboral, la tensión

El miedo al fracaso puede convertirse en una obsesión y desembocar en una actitud defensiva, evitando situaciones de intimidad con la pareja. El pánico a ‘no funcionar’ (impotencia psicológica) se puede volver algo crónico. Las personas que se exigen mucho pueden llegar a convertirlo en algo obsesivo y no toleran un fracaso, aunque sea transitorio.

La respuesta corporal nos avisa de que ese día no estamos preparados, exactamente igual que no dormimos con la misma intensidad todas las noches o no comemos con el mismo apetito. Sin embargo, se da por hecho que el sexo debe funcionar independientemente de nuestro estado de ánimo.

Hay que buscar causas y tratamientos 

El pensamiento machista insiste en que la erección se da, por decreto, en cualquier lugar y circunstancia. La disfunción eréctil tiene tratamiento y sus causas pueden ser psicológicas, orgánicas o mixtas. Para tratarla existen terapias eficaces, según las características de cada paciente.

La gravedad del problema depende, en gran medida, de la importancia y el significado que tenga en la pareja. La identidad masculina se construye por diferenciación de lo femenino. Ser varón se relaciona con el saber, el poder y el tener. Estas cualidades se pueden englobar dentro de un calificativo: potencia.

En una sociedad cada vez más competitiva y exigente, la masculinidad se sigue asociando al estatus, a la habilidad para solucionar problemas, la competencia, el aislamiento, la dificultad para expresar los verdaderos sentimientos, etc. Con todos estos dictados, el conflicto está garantizado.

Puntos de reflexión de cara a la impotencia psicológica

  • Aprender a decir ‘no’ es importante, ya que significa escucharse y ayuda a evitar situaciones incómodas. No se es menos hombre por no querer mantener relaciones íntimas. 
  • La sexualidad se da entre iguales, por lo que no tiene que convertirse en una prueba, ni existe la necesidad de examinarse en cada encuentro. 
  • Actualmente, en las parejas se asumen tareas comunes, dentro y fuera del hogar, y se comparten responsabilidades. 
  • Hombres y mujeres podemos aceptar la propia vulnerabilidad y expresar lo que sentimos. 
  • Un estudio concluye que la expectativa de vida es menor para los hombres, porque son más vulnerables y se someten a mayores riesgos físicos y problemas psicosomáticos, al no expresar las emociones. 
  • Los hombres no son responsables del placer de su pareja, ni creadores de orgasmos. 
  • En la sexualidad, como en otros aspectos de nuestra vida, necesitamos querer, practicar, leer, etc.