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antecedentes familiares saludConocer las dolencias que han sufrido tus parientes y el momento en que las padecieron (antecedentes familiares) puede ayudarte a prevenir y mejorar tu estado de salud.

¿Sabes de qué murieron tus abuelos? ¿Ha habido diabetes en tu familia? ¿Qué dolencias han sido las más frecuentes? Conocer esos datos puede ser vital.

Estar al tanto de las enfermedades que brotan en el árbol genealógico familiar, es decir, los trastornos que padecieron tus padres, abuelos, bisabuelos o tíos, puede ser decisivo a la hora de establecer hábitos de vida ‘personalizados’ y determinar los tratamientos más convenientes y eficaces.

¿Qué enfermedades tienen una tendencia familiar? 

Muchas enfermedades importantes tienen una tendencia familiar. Entre ellas, la enfermedad cardiovascular, la hipertensión, la diabetes, algunos cánceres, trastornos psiquiátricos…

No hay más que revisar las estadísticas. Del 15% al 20% de las personas que padecen cáncer de colon tienen algún antecedente familiar de la enfermedad.

El 25% de los hijos de alcohólicos tienen riesgo de desarrollar dependencia del alcohol.

Un historial familiar de hipertensión y diabetes aumenta de forma notable el riesgo de sus miembros de sufrir ese trastorno. Y lo mismo ocurre con el asma, las migrañas, la obesidad…

¿Si varios miembros de mi familia han padecido la misma enfermedad…? ¿…estoy condenada a padecerla también? 

La respuesta es ‘no necesariamente‘. Que una enfermedad determinada se dé más en una familia concreta, no quiere que todos sus miembros vayan a desarrollarla; significa que corren mayor riesgo de contraerl.

Pero conocer esa realidad es muy positivo, porque cuando somos conscientes de los riesgos, podemos organizar estrategias para prevenirlos, o al menos para detectar las enfermedades precozmente, cuando las posibilidades de curación son mayores.

¿En qué medida es útil para un médico conocer los antecedentes familiares? 

Es una información valiosísima. Las historias médicas familiares no sólo revelan enfermedades hereditarias, sino que indican también el número de parientes que las padecieron y el año en que las desarrollaron.

Que una tía tuya tuviera cáncer de mama a los 40 años, no es tan importante como que muchas tías, una madre o hermana hayan sufrido esa enfermedad. Disponer de los antecedentes familiares permite al médico pedir pruebas o recomendar cambios decisivos en el estilo de vida.

Los investigadores utilizan mucho los frutos de ese árbol. Un estudio señala que 25.000 árboles genealógicos han ayudado a identificar a 43.000 personas con riesgo de contraer enfermedades hereditarias serias.

Esas personas fueron candidatas para tratamientos preventivos. Es verdad que no siempre pueden prevenirse las cardiopatías, el cáncer, la diabetes… Pero se pueden hacer muchas cosas para reducir los riesgos.

¿Cómo puedo crear mi árbol genealógico?

Como en un árbol genealógico tradicional, crea casillas para cada persona y, en la rama correspondiente, anota los datos en ella.

Organiza la información de forma que puedas ver todos los datos a la vez.

Interroga a toda la familia. Cuantos más, mejor. Conviértete en investigadora. Si la familia está dispersa, hazles entrevistas telefónicas, mándales cuestionarios u organiza reuniones. Son esenciales los detalles, sobre todo, acerca de enfermedades serias y la edad en que se declararon.

Cuéntaselo a tu médico. Muéstrale tu árbol y pídele que te informe de tus riesgos. Quizá te recomiende un chequeo o cambios en el estilo de vida.