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humo pielTono grisáceo y arrugas prematuras son las consecuencias del tabaco. Las nuevas cremas con vitaminas palian estos efectos.

A estas alturas, ya no hace falta decirle a nadie los efectos tan perjudiciales que tiene el tabaco sobre el organismo. Eso, ¡incluso sin hacer ni caso a las etiquetas indicativas de los paquetes! Pero lo que quizás se conozca en menor profundidad sea la devastadora acción antibelleza de los cigarrillos.

 Todos los efectos adversos del tabaco sobre la piel

Si alguien pensó que sólo la nicotina hacía daño, estaba muy, pero que muy equivocado. Éstas son las principales consecuencias de los cigarrillos sobre nuestro aspecto físico.

  • El monóxido de carbono que se aspira en cada calada afecta negativamente a los capilares, reduciendo su capacidad de llevar oxígeno y nutrientes a las células, así como de retirar sustancias de desecho en el camino de regreso. Es decir: literalmente, ahoga la piel, le quita aire.
  • La nicotina reduce las reservas de vitaminas, especialmente de la vitamina C, un elemento clave en la luminosidad de la piel, por lo que ésta queda mucho más mate y apagada. Esta vitamina es además una de las luchadoras más destacadas en la guerra anti radicales libres, por lo que, al bajar la guardia, llevamos las de perder en los combates antioxidantes.
  • La combinación de nicotina, monóxido de carbono y alquitrán es un auténtico cóctel de radicales libres, los agentes medioambientales considerados los principales responsables del envejecimiento celular.
  • El gesto de aspirar el cigarrillo obliga a contraer los músculos peribucales (es decir, los que permiten la movilidad de la boca) en una forma de ‘o’ muy característica que, debido a la frecuencia de ese movimiento, no tarda en provocar arruguitas alrededor de los labios, el famoso ‘código de barras’.
  • Con cada calada del cigarrillo se desprende un denso humo ante la cara que obliga a guiñar o a entrecerrar los ojos de forma involuntaria. Ese gesto, igualmente repetido una y otra vez a lo largo del día, potencia y adelanta la aparición de patas de gallo y de arrugas en los párpados.
  • Por causas aún no descubiertas, los fumadores tienen cuatro veces mas posibilidades de tener canas.
  • Por si fuera corta esta ‘galería de horrores’, cabe decir que las personas fumadoras tienen muchas más probabilidades de sufrir cáncer de labios y de boca, y, por razones aún desconocidas, de varios tipos de tumores de piel. En términos generales, el tabaco debilita el sistema inmunológico y, por tanto, nos hace más vulnerables a cualquier enfermedad. ¿Alguien necesita todavía más razones para dejar por fin los cigarrillos?

La cirugía facial, más difícil

Pensarán las fumadoras que pasar por el quirófano del cirujano estético puede ser una opción para remediar las huellas que el tabaco ha dejado en el cutis, pero… nada de eso. Llos pacientes que consumen más de un paquete al día son candidatos a sufrir un postoperatorio más complicado. Se aconseja dejar el tabaco o disminuir la cantidad un mes antes de la intervención.

El tabaco envejece y produce sequedad, aunque se puede recuperar: Los pacientes que dejan de fumar ven como su cutis cambia por completo en un año. Lo mejor son los tratamientos que estimulen la microcirculación cutánea y le aporten vitaminas, como las infiltraciones faciales de mesoterapia o tratamientos como el Ial System, que aportan luminosidad y que son realizados por médicos estéticos a un precio aproximado de 300 euros la sesión, dependiendo del número de infiltraciones como del producto.