Compartir

te verde bellezaDiversas civilizaciones, desde hace milenios, se han sabido nutrir y beneficiar de las propiedades del té verde. En la cultura Zen se relaciona esta planta con a la espiritualidad y el misticismo, pero tiene muchos más usos aparte de la meditación; entre otras, ayudarte a estar más guapa.

El té verde entró en la cosmética por la puerta de las fragancias. Fue el comienzo de una carrera en la que han participado una vigorosa representación de aromas con té verde. Además de las sensaciones de limpieza y pureza con connotaciones ecológicas, pronto se vieron sus propiedades cosméticas. Como ocurre con algunas vitaminas, las sustancias más interesantes del té verde tienen un defecto: son vulnerables a la luz, se conservan mal y pierden eficacia.

Los 1.001 usos estéticos de una planta

En los tratamientos cutáneos, los polifenoles del té conservan sus portentosas virtudes anti-radicales, anti-oxidantes y anti-inflamatorias. Es 20 veces más activo que la vitamina E; sirve como anticelulítico y como descongestionante (las compresas de té verde calman los ojos fatigados y reducen las bolsas). Añadido al agua para enjuagar el champú, da reflejos cobrizos a un cabello castaño; en el agua de la bañera, relaja.

De otras variedades como el té de Assam (India), se emplean sus hojas fermentadas, ricas en cafeína y taninos, por su capacidad para dejar la piel tersa y firme. Lo malo del té verde es que no resulta fácil de incorporar a un producto cosmético sin que sus moléculas pierdan eficacia. Es lo que se dice una sustancia inestable, sujeta a oxidaciones y coloraciones que alteran sus propiedades.

Con propiedades curativas

El té verde es originario de China pero también se cultiva en otras zonas tropicales. Sus orígenes son misteriosos (2.700 a. C.), pero sabemos que se consumió mucho antes que el negro, porque el método de fabricación del último no se inventó hasta hace pocos siglos. Se diferencian en que el té verde no se fermenta: se utilizan las hojas tiernas y secas, pero sin tratar.

Entre sus propiedades, destacan: fortalecer el sistema inmunológico, reducir el colesterol, controlar la hipertensión, retrasar las caries, ralentizar el envejecimiento; prevenir las enfermedades cardiacas; disminuir el azúcar en sangre, y ser anti-tumoral y protector del hígado.