Compartir

Homocisteina corazónCada vez más pruebas lo certifican: altos niveles de homocisteína (un aminoácido presente en la sangre) están asociados con un mayor riesgo de infartos.

En realidad, los niveles de homocisteína pueden ser tan importantes para la salud cardiovascular como el colesterol. Hasta el punto de que las pruebas para medir dichos niveles se van a convertir desde ahora en una práctica rutinaria.

El mejor aliado: buena alimentación

¿Quiere eso decir que todos tenemos que comprobar nuestros niveles de homocisteína? Aunque la relación homocisteína-enfermedad cardiovascular parece clara, no sabemos aún con certeza si se puede reducir el riesgo disminuyendo dichos niveles.

Mientras las cosas se aclaran, hay una buena noticia: se pueden reducir los niveles de homicisteína con la dieta. Tres nutrientes concretos ayudan en ese aspecto: el ácido fólico (presente en verduras de hoja verde, naranjas y cereales); la vitamina B6 (en carnes y cereales enriquecidos), y la vitamina B12 (en carnes, patatas, plátanos y cereales enriquecidos).

¿Cómo funcionan estos nutrientes?

Convierten la homocisteína en otras sustancias distintas no asociadas al riesgo cardiovascular. Numerosos estudios que se han realizado indican que la mayoría de la gente –no sólo las personas que tienen altos niveles de homocisteína– es deficitaria de los tres nutrientes citados.

Un estudio reciente revela que más de la mitad de los europeos no llegan a las dosis recomendadas de ácido fólico (que además reduce el riesgo de dar a luz hijos con ciertos defectos de nacimiento). Los expertos recomiendan unos 400 microgramos de ácido fólico al día: el contenido en una taza de cereales enriquecidos, un vaso de zumo de naranja, media taza de lentejas y dos rebanadas de pan integral.

La dosis diaria recomendada de vitamina B12 es de 2,4 microgramos: contenida en una pechuga de pollo, un huevo duro o una taza de yogur. La cantidad recomendada de vitamina B6 está entre 1,3 y 1,7 miligramos al día: contenida en una patata con su piel o un plátano.

Homocisteína: sin pasarse de la raya

¿Y qué niveles de homocisteína son normales? Los expertos los sitúan entre 1 y 10 micromoles por litro. Se estima que un aumento de cinco micromoles por litro es equivalente a un aumento de 20 mg/dl en los niveles de colesterol.

Los especialistas recomiendan las pruebas de homocisteína a personas de riesgo, como son las que tienen antecedentes familiares de padecer alguna enfermedad cardiaca, los fumadores, los obesos e individuos con problemas en la absorción de estos importantes nutrientes.

Un aminoácido que necesita un buen seguimiento

La homocisteína se convirtió en ‘sospechosa’ hace más de 40 años, cuando el doctor Kilmer McCully, de la Universidad de Harvard (EE.UU.), descubrió que niños con arteriosclerosis tenían también altos niveles de ese aminoácido y dedujo que podría tener un papel importante en adultos con el mismo problema.

La hipótesis de McCully no despertó atención hasta los años 90, cuando estudios a gran escala empezaron a implicar a la homocisteína en problemas cardiacos. Por ejemplo, uno realizado con 15.000 médicos reveló que los que tenían los niveles más altos de esa sustancia tenían tres veces más riesgo de padecer infartos. Se cree que la homocisteína podría interferir con la capacidad de las arterias para segregar ácido nítrico (que ayuda a regular la presión sanguínea). Otra teoría dice que también está implicada en la formación de placa arterial.