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hiperactividad infantil niñisNo paran quietos y son desorganizados e impulsivos. A menudo sacan malas notas y tienen problemas de relación. Si tu hijo tiene hiperactividad infantil, afortunadamente ya hay tratamiento.

¿Tu hijo es incapaz de escuchar en clase, no hay día en que no arme algún lío y no para quieto?. No era la primera vez que Marisa D. recibía una nota parecida, referente a su hijo Adolfo, de 11 años.

‘Siempre había querido creer que mi hijo era un chaval ‘normal’, quizá un poco más nervioso que los demás. Hacía dos años, una psicóloga me comentó que tuviera paciencia, que el crío se iría calmando. Pero, últimamente, le notaba más inquieto, las notas eran pésimas, y decidí actuar. Un psiquiatra infantil me explicó que tenía ‘déficit de atención con hiperactividad’, un trastorno relacionado con el desarrollo cerebral’.

La falta de concentración y no estarse quieto eran algunos síntomas. Por suerte, la hiperactividad (HA) es el más tratable los trastornos del comportamiento.

También el más frecuente, ya que lo padecen entre el 4% y el 9% de los niños, y es mucho más frecuente en varones. ‘La causa real del problema reside en la incapacidad del niño para enfrentarse a cambios en su entorno’, explican los psiquiatras.

‘Actúan sin pensar, como si no pudieran controlar sus reacciones automáticas. A diferencia de los niños muy inquietos, los que padecen hiperactividad infantil se caracterizan por el desconcierto’ se distraen con facilidad‘ y la falta de un motivo que explique esa agitación. El transtorno puede complicarse con fracasos escolares y comportamientos antisociales. Estos niños tienen además más probabilidades de consumir drogas.

Detectar la hiperactividad infantil

Los síntomas suelen empezar antes de los siete años y persistir durante la adolescencia. Si se diagnostica a edad temprana, el problema es más fácil de controlar.

Los que tienen antecedentes familiares de HA, ansiedad, consumo de drogas o alteraciones de la personalidad son más propensos. También problemas neurobiológicos, golpes en la cabeza, prematuridad en el nacimiento, drogas durante el periodo fetal son factores de riesgo.

En cuanto al tratamiento, 200 estudios demuestran la eficacia de combinar medicamentos con terapia psicosocial. El fármaco más empleado es el metilfenidato (Rubifen).

Otros son la dexedrina, la pemolina de magnesio y los antidepresivos tricíclicos. ‘Que los padres comprendan el problema es otro requisito para el éxito’, comentan los expertos.

Menos dopamina

Los diagnósticos no han dejado de basarse en síntomas subjetivos. Hace unos días, investigadores de Harvard (EE.UU) han dado a conocer la primera medida: un escáner cerebral que mide el número de transportadores de dopamina. Los adultos con HA tienen un 70% más de dichos transportadores que los sujetos normales. El cerebro acaba teniendo menos dopamina utilizable.