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guía viaje pragaPraga es el centro de Europa, es una ciudad donde la magia y el arte están siempre presentes, es un lugar que acoge a los turistas con los brazos abiertos tras una larga época de letargía, es la ciudad de los puentes, de la mezcla de culturas, en una palabra: es una ciudad de ensueños…

Hoy día y tras la revolución de 1968, es una de las ciudades de la cultura dentro de Europa. Nada más llegar a Praga conviene reservar habitación en uno de los pocos hoteles de la ciudad, para evitar luego experiencias desagradables como dormir en sitios de mala reputación o a la intemperie, aunque bien mirado es una ciudad donde se tienen muchos puentes para dormir bajo ellos.

¿Dónde alojarse?

En cuanto a la oferta hotelera a la hora viajar a Praga los hay para todos los gustos, desde los caros hasta los baratos. Así pues destacan: cerca del aeropuerto (por si se llega de noche y no apetece buscar un hotel más céntrico, aunque se pueden hacer a pie prácticamente todos los trayectos) el Hotel Diplomat que es el más cercano al aeropuerto y a la estación de metro Dejvicka Linea A, entre los servicios que ofrece cabe mencionar los servicios de sauna, solarium, peluquería, jacuzzi… En el centro de la ciudad, el Hotel Palace Praha (hotel de lujo) cerca de la plaza Wenceslas, cuenta con sauna, casino y sala de conferencias, la dirección Panska 12 en Praga 1. Más barato (no mucho más) el Praga Hilton-Atrium, que es el hotel más grande de Praga con una oferta de más de 700 habitaciones, se encuentra un poco alejado del centro, en la ribera del Vlatava, cerca de la estación de metro Florenc (líneas B y C), la dirección Pobrezni 1 en Praga 8.

Más permisivos para los bolsillos que los anteriores son, el Hotel Ametyst, 84 habitaciones, (dirección: Jana Masaryka 11 en Praga 2), el Parkhotel (Veletrzni 20, en Praga 7) y por último el Hotel Duo situado en la calle Teplika 17 de Praga 9.

¿Qué comer en Praga?

Una vez solucionado el problema de dónde dormir conviene no pasar por alto el dónde y qué comer. Aquí también la oferta es muy amplia, con muchos lugares dónde se sirven comidas típicas. Entre los primeros he seleccionado Nebozizek al que se puede llegar con un funicular especial o andando y dónde es recomendable hacer reserva (Petrinske Sady en Praga 1) y Pod Kridlem en Narodni 10. Decir que he comido por 12 € una fuente enorme en la que había una representación general de toda la comida típica de allí (cerdo asado con bolas de masa herbida, gulash, patatas, arroz y sopa), regado con cerveza checa, de la que están muy orgullosos, como la Plzenske (Pilsner) y Budvar (Budweiser) o con algún licor como Becherova o Slivovice (brandy) sería decir poco. ¿No me creeis?, viajad a Praga y comprobarlo, os quedareis tan sorprendidos como lo hice yo. No obstante, para los reacios a la comida nueva se pueden encontrar conocidades cadenas de comida rápida, los chinos, la comida italiana, la comida francesa y un largo etcétera de comidas de otros países. Después de comer para tomarse un café (aunque allí toman más té que café) no hace falta buscar mucho: probar el Kavarna Slavia, un café literario donde los escritores suelen reunirse para charlar (en Smetanovo Nabrazy 1012), el Café Milena de estilo vienés en Stepanska 35 y o bien el Bohemia Bagel en Ujezd 16, de tipo neoyorkino.

Dicho todo lo cual, paso a hacer algún comentario sobre los medios de transporte de Praga; en primer lugar decir que si se tiene la saludable costumbre de andar es lo mejor, la ciudad no es tan grande y no supondrá mucho esfuerzo recorrerla a pie (los sitios más interesantes están en un radio muy pequeño). Otra manera segura y cómoda de moverse por Praga es con el metro, aunque no se trate de una red suburbana como Madrid, París o Londres, dispone de tres líneas que recorren la ciudad de Norte a Sur y de Este a Oeste, y los trenes pasan cada poco tiempo. También funcionan de manera aceptable los tranvías. Al igual que la mayoría de los países existen bonos diarios de transportes así como bonos de viajes multiples. Y por último, los taxis (un mundo aparte),que, sin querer herir la sensibilidad de nadie, debo decir que son unos artistas… del timo, tienen un detector especial de turistas incautos y se aprovechan de su desconocimiento de la ciudad para hacerles el tour pero a precio de oro. Por lo tanto es mejor cogerlos sólo si se conoce un poco la ciudad, para evitar rodeos innecesarios.

¿Qué ver en la zona del castillo de Praga?

El castillo se encuentra en lo alto de una colina, a la que se sube al mismo por calles con bastante cuesta, pero lo que uno se encuentra una vez arriba merece la pena: el cambio majestuoso de la guardia cada hora, similar al que se ve en Atenas o Londres. Nos llama la atención no sólo la paciencia de los guardias, que aguantan sin moverse a los turistas pesados que se hacen fotos con ellos, sino que además tienen que soportar estoicamente las inclemencias del tiempo con bastante ropa a cuestas.

También tiene su interés el castillo en sí y sus jardines en los que se encuentra la Catedral de St. Vitus (sv. Vita) y su espléndida vidriera, ¡ya que hemos subido hasta aquí arriba se debería hacer un esfuerzo¡. Sería también imperdonable no disfrutar de la maravillosa panorámica de Praga que se vislumbra desde aquí dónde no sólo se contempla el río con sus puentes sino también la parte antigua de Praga, el barrio judío y la parte residencial.

Dentro del recinto del castillo son también de interés la Basílica de St.Jorge (sv. Jirí), el Convento de San Jorge y las torres Dalibor y de la Pólvora (Daliborca y Prasna véz respectivamente). Fuera del recinto, se puede visitar la iglesia del Loreto, los palacios como el Cernín o el de Sternberg (Cerninsky y Sternbersky), el monasterio capuchino (Kapucínsky klaster) o pasear por los numerosos jardines de la zona, como los jardines reales (Kralovska zahrada), Strahovska zaharda (en el barrio de Malá Strana), jardines Vrtba (Vrtbovska zahrada), jardines Ledebour (Ledeburská zahrada) y mucho más…como los númerosos puentes de la ciudad, pero ya es otra historia.

Espero que esta pequeña guía de Praga os sea de utilidad.