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frio piel cabelloEl frío seca y deshidrata el cutis. Antes de que bajen los termómetros, toma precauciones y protege bien tu piel. Te mostramos todos los pasos para , de forma diaria y sencilla, evitar daños innecesarios.

El clima

El clima produce efectos devastadores sobre la piel. Sólo hay que comprobar el aspecto que tiene una piel cuidada y compararlo con el de otra expuesta a las inclemencias atmosféricas sin ningún tipo de protección cosmética. La piel, el pelo y las uñas están preparados para luchar contra las agresiones exteriores, pero no hay duda de que les afectan los cambios y necesitan una protección extra y específica.

Los traidores cambios de temperatura

En otoño, cuando llegan los primeros fríos, la vasoconstricción que provoca el frío debilita y empalidece la piel. Las bajas temperaturas contraen los poros y, al disminuir las secreciones grasas, los cutis finos y sensibles tienden a deshidratarse, se descaman y sufren un prurito parecido al de una quemadura.

Si, además, se produce un incremento brusco de la temperatura, al entrar en un lugar cerrado y con calefacción, el choque térmico provoca una dilatación de los vasos sanguíneos y la piel enrojece. Por eso, las pieles claras y finas, más propensas a padecer cuperosis en la nariz o los pómulos, deben extremar las precauciones ante temperaturas extremas.

Luz en el rostro

En otoño, la llegada del frío no es el único problema. La falta de luz priva a nuestro cutis de grandes beneficios. La vitamina D, producida por el propio organismo con la ayuda de la luz solar, mejora la calidad de la piel, pero en otoño, cuando las horas de sol empiezan a escasear, esta vitamina escasea en nuestro organismo. Afortunadamente, sustancias como la derivada de las pipas de girasol estimulan la vitalidad de los tejidos cutáneos en caso de radiación luminosa escasa.

Premisas básicas

  • ¡CUIDADO CON LOS CAMBIOS! En los cambios de estación, si notas cualquier alteración o irritación en la piel déjate asesorar por un experto, quizá necesites sustituir unas cremas por otras.
  • ELIGE MAQUILLAJES resistentes a la humedad, al sudor y al agua. Además, no olvides que los antioxidantes previenen los efectos de las agresiones medioambientales y que los filtros protegen de la radiación.