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frigidez sexoLas inhibiciones sexuales son síntomas que aparecen con frecuencia en las relaciones amorosas. Se expresan de varias formas: desde la timidez en la aproximación al sexo opuesto, hasta una completa frigidez, en el caso de la mujer o impotencia, en el caso del hombre. Son inhibiciones inconscientes, dado que él o ella en la mayoría de los casos anhelan conscientemente sentir esa satisfacción que da la relación.

Mucho se ha dicho acerca de la frigidez femenina; por ejemplo, que ciertas satisfacciones se ocultan detrás de este síntoma, como pueden ser la fijación a la masturbación clitoridiana o el rechazo a la penetración como una forma de triunfar sobre el hombre; e incluso se ha llegado a explicar que se puede dar por causas anatómicas.

Pero no hay duda de que, en general, la frigidez expresa la inhibición de una experiencia sexual completa. Está motivada por la angustia que produce un peligro imaginario que se asocia de forma inconsciente al acto sexual. Esta creencia fantaseada, que llega a tener el peso de una realidad paralizante, exige a quien la padece, una gran fuerza defensiva para rehuir el acto sexual.

La raíz del problema

La causa general más frecuente de la frigidez femenina tiene sus raíces en la primera infancia, cuando, por motivos que hay que buscar en una psicoterapia, la gratificación sexual quedó asociada a un peligro que debe ser evitado, como puede ser, por ejemplo, el temor a ser lesionada o el miedo a la pérdida del amor. Estos sentimientos, generalmente, son percibidos como un temor a la propia excitación, como si ésta pudiera desembocar en una pérdida del control o en una desestructuración de la personalidad.

El síntoma de la frigidez, que se presenta como insensibilidad genital durante el coito, no impide tener relaciones sexuales aunque la mujer no siente el deseo de realizarlo, no tiene secreciones vaginales, no experimenta placer sexual y tiene ausencia de orgasmo. Sin embargo, la frigidez absoluta, como si fuera una anestesia genital crónica, no es tan frecuente.

Recuperación entre sueños

Indagando a través de un psicoanálisis, se puede comprobar que la frustración en las relaciones sexuales a menudo se compensa con la aparición de sueños reiterados que derivan en orgasmos, pero que sólo pueden estar presentes cuando se duerme y no ayudan a que se den en una relación normal.

Es así como, por motivos de orden psicológico, ciertas mujeres asumen la frigidez por decepción (al igual que algunos hombres también toman esta decisión cuando se enfrentan a la impotencia), para poder resolver, de una vez por todas, una cuestión que les angustia y a la que no hallan salida de ninguna otra forma.