Compartir

Sri Lanka cometasDesde hace siglos Sri Lanka ha seducido a los viajeros que volvían a casa con espléndidas imágenes de una alegre isla llena de espiritualidad y serenidad, convirtiéndose para la imaginación de los europeos en una especie de Tahití del Este.

Situada en medio del mar en un cruce de rutas, Sri Lanka ha sido conquistada por numerosos países, pero el resultado del impacto de todos ellos ha sido una mezcla compacta en la que destaca su espiritualidad, con una mayoría de budistas dentro de sus 18,5 millones de habitantes.

La capital, Colombo, es una ciudad fascinante, no sólo por mezclar este y oeste, sino porque también combina pasado y presente como pocos lugares. La ciudad sigue siendo el principal centro comercial del país. Situada a 34 kilómetros de la aeropuerto internacional, Colombo ha sido un floreciente puerto marítimo durante siglos. Hoy la intensa actividad típica de un puerto ha dado paso a otra más comercial, con grandes áreas de bancos y compras.

Los primeros comerciantes –holandeses, portugueses, holandeses y británicos- dejaron su huella en estas calles, salpicadas de iglesias y monumentos coloniales, nombres y religiones de toda procedencia, así como la diversidad en la comida y en el origen de muchas palabras que salpican el hablar cotidiano de los habitantes de Sri Lanka.

Para empezar a conocer Colombo lo mejor es que os dirijáis a su bazar. El trajín de Pettah es indescriptible. Situado en el centro de la ciudad, justo a las puertas del fuerte, contiene cualquier tienda que deseéis y si aún no la hay será cuestión de un momento que aparezca. Aunque la cosa está más organizada de lo que parece y cada calle cuenta con su especialidad.

La civilización originaria de Sri Lanka tiene profundas raíces y éstas aún se dejan ver en muchos de los coloridos y religiosos festivales. Raro es el mes en que no se celebra algún certamen especial en el que siempre se mezclan elementos paganos y religiosos.

Una de estas celebraciones es algo realmente especial, el Festival de Cometas, que tiene lugar a finales de septiembre. En esta competición existen 4 categorías: las más creativas, la que mejor promociona el país, las que ofrecen mejores mecanismos y las que posibilitan mejores “coreografías”. Entre los participantes, hay representantes de Australia, India Nepal y Tailandia, entre muchos otros.