faro formenteraInmortalizado hace unos años por Julio Medem en su película “Lucía y el sexo“, el faro del Cabo de Barbaria impacta al visitante por su simpleza y emplazamiento. Pero no es el único de esta bella isla de las Baleares.

El Faro de la Mola se erige, entre chumberas, sobre un promontorio cercano al pueblo de El Pilar. En su entrada puede leerse que estuvo aquí el escritor Julio Verne. Las vistas desde esta altura son impresionantes, aunque se concentren mayormente en las gaviotas y las olas que rodean la costa.

Llegar hasta aquí es fácil, como casi todos los puntos de la isla puede recorrerse en bicicleta. Sólo la Talaiassa (el punto más alto de Formentera, a 202 m) requiere un esfuerzo suplementario. Así que se recomienda alquilar una nada más llegar al puerto (a esta isla sólo puede accederse vía marítima, puesto que no hay aeropuerto).

Con ella podréis disfrutar del olor de los pinos, que ya empiezan a oler bajo las calores, aunque la temporada siga siendo baja, por lo cual podéis disfrutar de las ofertas turísticas. Por unos pocos euros podéis alquilar una bicicleta y desplazaros con ella hasta el Faro de Barbària, el que tanto atraía a Paz Vega en la película de Medem.

Al parecer el nombre de Barbària proviene por estar enclavado en el sur de la isla (concretamente en el suroeste) y más abajo de estas tierras sólo quedaban las tierras de las africanas, consideradas “bárbaras” por algunos. En cualquier caso, esta zona se cartacteriza por sus bosques y sus campos de cultivo, y también porque la costa se hace aquí especialmente rica, con multitud de cuevas y torrentes penetrando la roca.

Esa riqueza agrícola cambia al llegar al pedregal conozco como “Sa Tanca d’Allà Dins”, donde apenas si sobreviven algunos matojos y matorrales típicamente mediterráneos. Pero esta desolación resulta muy atractiva y permite destacar la majestuosidad del faro, que por las noches las ilumina con una luz casi lunar.