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falta de deseo sexualLos momentos emocionales bajos también influyen en el buen desarrollo de nuestra vida sexual. La pérdida de energía se nota también en la expresión del afecto y la falta de deseo.

Un bache emocional

La depresión es un estado de ánimo que afecta a todos los aspectos de la vida de quien la sufre: puede condicionar en el trabajo, en la vida familiar, en el afecto, en la respuesta sexual…

Hay una gran perdida de energía, una falta de deseo, se dejan de hacer cosas y se lleva la vida a cuestas como se puede. La atención se centra en las sensaciones y en los sentimientos internos, es como enfocar una linterna sobre nosotros mismos y no ver más allá.

La persona que sufre una depresión necesita ponerse en manos de un profesional que determinará lo que le pasa y lo que se puede hacer. Pero a este especialista no sólo hay que hablarle de las emociones, también hay que contarle qué cambios se han experimentado en el deseo, en la excitación, en el orgasmo y en la resolución.

Porque igual que los hábitos más elementales se resienten y se paralizan con una depresión, también la sexualidad se ve afectada. La persona deja de acercarse al otro, de interesarse por la persona amada, de fantasear y de desear: tiene falta de deseo sexual.

Hay parejas que afrontan un periodo así y salen fortalecidas, mientras que otras veces la relación simplemente acaba.

Depresión y disfunción 

Detrás de muchas consultas sobre el funcionamiento sexual se esconde un cuadro depresivo que hay que diagnosticar y tratar.

Para que la persona pueda solucionarlo, además de la ayuda profesional, tiene que existir una voluntad de salir adelante, tenemos que querer dejarnos ayudar.

  • Valórate y quiérete. No podemos dar a los demás lo que nos regateamos a nosotros mismos. Conocerte implica darte cuenta de lo que te conmueve, lo que te irrita y lo que te hace ser feliz, porque todo eso es precisamente lo que te hace ser tú misma. 
  • Los estados emocionales negativos, además de ponernos en contacto con ideas y recuerdos hacen que aparezcan distracciones y que se activen todos los mecanismos fisiológicos que provocan la falta de deseo sexual. 
  • Mantente activa. Hay que hacer planes sencillos y llevarlos a cabo, busca el equilibrio entre aquellas actividades que te hacen disfrutar y las que tienes que hacer por obligación. Practica ejercicio, exponte a la luz. Tienes que tener intereses, querer saber, invertir un tiempo para aprender algo nuevo que te enriquezca como persona. 
  • La asociación de psicoterapia y fármacos es fundamental en la remisión de los síntomas, para volver a disfrutar, a vivir mejor y hacerte cargo de tu propia vida.

Falta de deseo: datos a tener en cuenta

Una depresión clínica presenta diferentes síntomas: humor bajo, interés o placer disminuido, dificultad para concentrarse, ideas de muerte, fatiga o falta de energía, aumento o pérdida de peso, constante pesimismo…

Se puede distinguir entre depresiones endógenas (de origen biológico, influyen factores hereditarios y constitucionales), depresiones psicosociales (generadas por conflictos y el estrés) y depresiones somatógenas (derivadas del sufrimiento que producen otras enfermedades).