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publicidad engañosa alimentaciónProductos alimenticios que solucionan problemas de salud graves, o fórmulas magistrales que prometen acciones casi milagrosas sobre nuestros cuidados corporales son ejemplos con que nos bombardea la televisión diariamente.

Estos mensajes que se ocultan tras un lenguaje científico y unos estudios supuestamente muy bien avalados por laboratorios de quién sabe donde causan el desconcierto o una falsa esperanza para quienes tienen un problema de salud y necesitan mejorarlo y es qué quien se resiste a probar un producto que asegura que va a mejorar algo tan preocupante como una enfermedad.

Los medicamentos que utilizamos están sometidos a rigurosos controles y anteriormente han sido profundamente investigadas sus cualidades y contraindicaciones. Por otra parte su prescripción es médica y el asesoramiento sobre el modo de empleo del medicamento está seguido muy de cerca por el médico.

Las asociaciones de consumidores están alarmadas por la cantidad de productos que prometen efectos milagrosos, especialmente se denuncian los casos de productos para combatir la alopecia, productos para adelgazar y productos que prometen mejorar los niveles de colesterol, las defensas….

Ante estas practicas publicitarias el consumidor solo puede asesorarse a través de su medico de cabecera para saber hasta que punto son ciertas las propiedades que se les atribuye a estos productos, que parecen informaciones objetivas cuando en realidad es publicidad, engañosa en muchos casos.

Suele presentarse como productos de gran valor porque se vende en farmacias, se ofrecen testimonios que aseguran que funciona, también aparecen las informaciones de la mano de supuestos médicos…

El producto debe mencionar obligatoriamente: la denominación de venta; la lista de ingredientes; la cantidad neta (si están envasados); el grado alcohólico (si lo tiene); fecha de duración mínima o de caducidad; condiciones especiales de conservación y modo de empleo (si es necesario); identificación de la empresa responsable; el lote; y el lugar de origen .

En el caso de que se refiera a cualidades nutritivas o energéticas con frecuencia se utiliza el gancho de un nutriente que tiene el alimento de forma natural, como si lo llevara como característica especial. Es frecuente que se avise de que el producto es “rico en calcio”, “rico en fibra”, “bajo en calorías”, “alimento energético”, con “ácidos grasos omega 3”, “con vitaminas y minerales”, “rico en hierro”, con ácido oleico”, “con ácido fólico”, “sin colesterol”, “sin azúcar”…En otros casos a pesar de que se anuncie el nutriente o la cantidad no es representativo dentro de la cantidad final del producto.

Además del hecho de que supone una estafa el ofrecer productos que no van a ofrecer los resultados prometidos, el gran problema es que se juega con la salud de las personas, pudiendo en algunos casos hacer que el sujeto sustituya la opinión y el tratamiento médico por estas pseudomedicinas.

En los casos de estética se prometen efectos rápidos que no se van a producir pero en el caso de los alimentos es más conflictivo llegando a prometer que previene los cáncer de colon como el caso de alimentos prebióticos de los cuales se están llevando a cabo investigaciones actualmente para averiguar hasta que punto esos efectos son reales.

Estos alimentos pueden llegar a ocupar el cinco por ciento de los productos de alimentación mundial, manejando millones de euros.

Algunos grupos de alimentos están regulados por si mismos como es el caso del agua y los alimentos infantiles. Los alimentos para diabéticos también tienen regulación propia e indicaciones específicas sobre las cantidades y calidades.

La preocupación de las sociedades de consumidores está principalmente en que ninguno de estos productos pueda sustituir recomendaciones y productos médicos reales para combatir las enfermedades y así evitar que se dañe la salud de ningún individuo amparados en promesas que no se cumplirán y jugando con los deseos de las personas que se encuentran afectadas por una dolencia o instrumentalizar el miedo a la enfermedad y al dolor para vender.