biberonPuede que el lavado diario y constante de biberones y chupetes no sea un agrado para muchas mamás, pero es indispensable para mantener al niño alejado de gérmenes y patógenos, que pueden comprometer su salud.

En poco tiempo se convertirá en una actividad diaria más, pero… paciencia, tenga en cuenta que cuando los niños se acostumbran a recibir alimentos en biberones, la higiene vive en frecuente atentado. Todo se lo llevan a la boca y no es exagerado pensar que puede ser una fuente de infecciones, por tanto esterilizar los biberones y chupetes de tu bebe es una tarea indispensable.

Es de suma importancia que al iniciar la etapa de lactancia artificial, después de cada comida, enjuague el biberón y los chupetes con mucho cuidado. Deben lavarse con agua caliente y detergente líquido, ayudándose con escobillas especiales. Después de esta operación se deben volver a enjuagar todos los utensilios.

Los métodos para esterilizar biberores y chupetes son muy simples y pueden ser en frío o en caliente. En el primer caso, se deben sumergir en un recipiente con agua y una solución antiséptica (en venta en farmacias o supermercados). Se dejan reposar durante una hora y media para destruir los gérmenes presentes.

Por último hay que dejar escurrir para usarlos nuevamente. La otra opción consiste en hervirlos en una olla con agua durante 25 minutos.

Un biberón ideal sería aquel que:

  • Debe ser fácil de esterilizar el biberón.
  • Resistente a los cambios bruscos de temperatura.
  • Poseer un sistema de limpieza práctico: boca ancha donde se introduzcan con facilidad cepillos y escobillas apropiadas.
  • Contar con un graduador para calcular las medidas exactas de agua y leche.
  • Ser resistente a golpes bruscos y caídas.
  • Transparente, para asegurarse de que siempre esté en óptimas condiciones higiénicas.
  • Contar con una tapa, a fin de que se mantenga absolutamente limpia.