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esquí de travesíaSi domina el esquí alpino, con una buena preparación y la ayuda de un guía estará listo para intentar el esquí de travesía. Una gran aventura lejos de las pistas.

Esta modalidad de esquí combina las ascensiones con los descensos por nieve virgen fuera de las pistas de las estaciones de esquí. Ésta última es la diferencia fundamental frente al esquí alpino, en el que se descienden pendientes de nieve sobre pistas balizadas y preparadas especialmente para este uso.

Asimismo, el equipo y la técnica utilizados también ofrecen notables diferencias. En la especialidad de travesía los esquís son más ligeros, los bastones suelen ser telescópicos, las botas que se utilizan tienen suela de montaña y las fijaciones permiten liberar el talón para ‘foquear’ cuesta arriba, es decir arrastrar hacia adelante el esquí, para lo que también se colocan pieles de foca (artificiales) bajo las tablas, que ayudan a remontar las pendientes evitando que el pie se escurra al realizar este movimiento.

Disciplinas complementarias

Una de las modalidades que más puede ayudar a introducirse en el esquí de travesía es el esquí de fondo, un deporte de velocidad que utiliza la misma técnica de progresión y que se practica en pistas preparadas específicamente para ello.

Gracias a este deporte será más fácil adquirir hábitos y gestos tales como el paso alternativo, el impulso simultáneo y la cuña para el frenado, que en esta disciplina se realiza sobre huellas ya marcadas, no sobre nieve virgen. Del mismo modo, también será necesario dominar la técnica del esquí alpino en lo que respecta a los descensos de las laderas.

El esquí de travesía es una actividad apta para todos los públicos porque requiere una mínima experiencia. Por tanto, al menos en su fase inicial, puede ser practicado por cualquier esquiador habituado a desenvolverse en los diferentes tipos de nieve y a soportar bajas temperaturas. Además, quien practica este deporte debe reunir tanto los conocimientos y técnicas propias del montañismo invernal como los del esquí.

Algunas Rutas de esquí de travesía

Cuando vayamos a elegir una ruta de varias jornadas deberemos tener en cuenta la localización y estado de los refugios, así como el material necesario para pernoctar.

Alta Ruta de Gredos

Un recorrido impresionante a través de toda la cuerda principal de la Sierra de Gredos, desde el Puerto del Pico hasta Bohoyo, pasando por la Mira, los Galayos, los Circos de Gredos y Cinco Lagunas.

  • Acceso: Desde Ávila cogeremos la N-110 para luego enlazar con la N-502, que nos lleva hasta el Puerto del Pico.
  • Tiempo necesario: tres días para completar todo el recorrido.

Picos del Infierno. Panticosa

Travesía de elevada dificultad en la que el uso de crampones, piolets y cordino se hacen necesarios para llevar a cabo el recorrido, entre cumbres de más de tres mil metros.

  • Acceso: Desde Biescas, tomar la C-136; a 14 kilómetros se encuentra el desvío hacia Panticosa. Desde el balneario hasta el refugio de Bachimaña hay una ascensión de aproximadamente dos horas.
  • Tiempo necesario: Desde el embalse de Bachimaña, de 4 a 5 horas, dependiendo del estado de la arista.

Travesía del Aneto

Clásica travesía que comienza en el refugio de la Renclusa, desde donde se alcanza el Portillón superior para llegar al glaciar del Aneto y la cumbre.

  • Acceso: Desde la localidad oscense de Castejón de Sos coger la C-139 hasta Benasque, desde allí tomar la carretera en dirección a Cerler y desviarse hasta el Hospital de Benasque.
  • Tiempo necesario: De 8 a 9 horas desde el refugio de la Renclusa.