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escapada rural Castrillo de los PolvazaresLa de los maragatos es tierra de valles escasamente ambiciosos, de suelos resecos, cubiertos de piornales, además de encinares y rebollares, y núcleos más verdes cerca de los ríos.

Unos 44 pequeños pueblos, algunos casi aldeas, forman esta comarca leonesa que cuenta con dos emblemas: el Teleno, gran monte de la mitología astur, y Astorga.

Uno de estos núcleos es Castrillo de los Polvazares, en León, muy cerca del Camino de Santiago, y por el que no podemos pasar si hacer una visita turística y probar la gastronomia local, especialmente el cocido maragato.

Pueblo conservado y limpio, con un gran sabor rústico medieval que le ha valido su catalogación como Conjunto Histórico Artístico, mantiene la herencia de la arriería, el oficio de transportista con recuas de mulas ligado a algunas familias, que se convirtieron en importantes comerciantes de paños y pescado.

El carácter recio de sus pobladores y su vida ligada a la tradición se han convertido en su atractivo turístico, y no es difícil encontrar una casa rural donde pasar la noche. Castrillo tiene el pasado pegado a las piedras rojizas de sus casas y calles.

Hay que pasear con pausa y escuchar el crotoreo de las cigüeñas en la torre de la iglesia y el gruñido de la lechuza. Es bueno ir con calma por estos ‘puzzles’ pedregosos para disfrutarlos