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equilibrio personalCualquier momento es bueno para tomar la decisión de avanzar hacia la armonía interior y el equilibrio personal. Este especial puede ayudarte a conseguirlo.

Mira en tu interior para saber qué quieres cambiar: En cada uno de nosotros reside un enorme poder de trasfromación. Cambiar es ir de menos a más, de la sombra a la luz, del desequilibrio a la armonía.

1. Viaja en el tiempo de tu historia personal

Imagina, por un instante, que puedes viajar por el tiempo. No, no se trata de que te montes una película o inventes un guión. Es algo mucho más sencillo. Con tu mente puedes viajar por tu historia personal, recordar y reflexionar sobre tu pasado, e imaginar y proyectar tu futuro.

Una sugerencia: mejor si lo haces provista de lápiz y papel, para anotar lo más relevante. Y todavía mejor: ¿por qué no estrenas un cuaderno, un diario, en el que puedes ir recogiendo tus experiencias y reflexiones a lo largo del año? Pero eso sí, hazte el propósito de escribir de forma breve, concisa y clara. No te olvides de anotar lo que sientes. El modo en que vives las cosas y los sentimientos que te suscitan es lo más importante. De este modo te acostumbrarás a recoger lo esencial y evitarás aburrirte, que es lo que sucede cuando te impones tareas pesadas. Recuerda que los minutos que dediques a tu diario personal es un tiempo agradable que te regalas a ti misma.

Reflexiona sobre tu pasado y también

…y proyecta tu futuro

¿Te imaginas lo que le puedes preguntar al yo que serás dentro de cinco o diez años? ¿Eres capaz de imaginar quién quieres ser y cómo te quieres sentir?

  • En el viaje imaginario hacia tu futuro, ¿por qué no comienzas desde ya a sembrar las semillas mentales de lo que quieres ser para mejorar tu armonía interior?
  • Toma la decisión de dedicar a esos proyectos vitales toda tu atención y cariño, sosteniéndolos en tu interior el tiempo necesario para que broten y se hagan realidad.
  • Cada cosa requiere su dosis de tiempo y cuidados. La visualización y las afirmaciones positivas pueden ayudarte a mantener la actitud adecuada para que tus propósitos cuajen y se materialicen.
  • Por cierto, ¿has pensado alguna vez cuánto podrías aprender si pudieses pasar una hora con el yo que puedes llegar a ser?
  • Pon amor y fe en tu futuro, sólo así podrás construirlo.

2. Si necesitas ayuda, búscala en los cuentos o los ancianos

En los últimos 30 años se ha generado más información que en todos los siglos precedentes. Un dato: la edición dominical de un periódico contiene más información que toda la que podía recibir una persona del siglo pasado a lo largo de su vida.

Esta avalancha informativa sin precedentes hace que nos olvidemos de las fuentes del conocimiento intemporal: los cuentos (o la tradición oral) y los ancianos. Si necesitas ayuda, ten presente que el que busca, siempre encuentra.

  • Prueba a buscar entre las páginas de un libro o habitúate a charlar frecuentemente con algunos ancianos.A las personas mayores casi nunca las escuchamos y es una pena, porque nos perdemos una fuente de información muy valiosa: la de la experiencia vital, aquilatada por los años.
  • La transmisión del conocimiento forma parte de la historia del mundo y de tu propia historia personal. Y a veces, lo que más necesitamos conocer no se encuentra ni en Internet ni en una enciclopedia multimedia.
  • Los cuentos de la humanidad, narrados y recordados en todos los pueblos del planeta mantienen viva un tipo de sabiduría que se trasmite de forma sencilla y a la vez, completamente auténtica. Sus mensajes son claros y directos, y llegan al corazón por vía directa. Quizá porque están envueltos en un rebozo de inocencia, que los hace invulnerables e intemporales.

Examina el presente para ir en busca del futuro: Conocer en qué momento vital te encuentras de verdad debe ser el primer paso para lograr cualquier cambio que te hayas planteado.

3. Hazte un ‘auto-chequeo’

  • El primer paso es aprender a ser consciente de lo que sucede en tu escenario interior.
  • Olvídate de miedos y manipulaciones. No merece la pena seguir jugando al autoengaño. Si de verdad quieres ver lo que hay, déjate de justificaciones y de echarle la culpa a los demás o a las circunstancias. Es más, rompe con todos los rollos que has estado contándote. ¿Para qué te sirven?
  • La importancia del presente es total. Desde aquí surgen todas las ramificaciones hacia el pasado y hacia el futuro. De tu presente depende todo.
  • Mira lo que te rodea. Mira quién eres. Observa lo que te gusta y lo que no de tu vida actual. ¿Qué es lo que falla en esa instantánea? ¿Puedes mejorarlo?
  • ¿Qué significado tienen para ti las siguientes palabras: amor, sexo, dinero, placer, éxito, felicidad? Anota lo primero que te surja espontáneamente.

4. Fíjate las metas a conseguir si quieres alcanzar el equilibrio personal

A veces no conseguimos lo que deseamos, sencillamente porque no nos fijamos metas concretas.

No siempre se tiene claro dónde queremos llegar tanto en el equilibrio personal y laboral. Para ayudarte a fijar tu rumbo, necesitas saber dónde estás y a dónde quieres dirigirte. Un amigo va camino de tu casa, pero es la primera vez que va a visitarte y no está muy seguro de cómo se llega. Te llama por teléfono y te pregunta. ¿Qué le dirías en primer lugar? Pues que te diga dónde se encuentra; si no te da ningún dato de donde está en ese momento, no puedes indicarle qué dirección debe tomar.

  • Tus metas deben ser equilibradas. Cuida por igual tu cuerpo, tu mente y tu aspecto espiritual. Es muy importante saber relajarse y entrar en contacto con otros niveles de conciencia, pero no es aconsejable dedicarse a ello todo el día. Si no prestas atención a tu cuerpo, toda tu vida tu salud y armonía interior se desequilibran.
  • Utiliza tu cuaderno personal. Poner por escrito las propias metas ayuda a alcanzarlas con éxito.
  • Si ahora mismo te preguntase alguien cuáles son tus metas, ¿responderías que todavía no has tenido tiempo de pensarlo? Si no te paras a pensar en lo más importante, que es tu vida, ¿en qué piensas?
  • La meta tiene que ser tuya y no estar influida por otra personas. Y no te fijes en que sea más o menos importante a los ojos de los demás: lo realmente válido es que sea importante para ti.
  • Ponte, al menos, tres objetivos, a cumplir en los próximos tres, seis y doce meses. Y empieza a dar los pasos necesarios. Estas metas también pueden establecerse en el ámbito profesional, para tienes especial relevancia el equilibrio personal y laboral.

5. Revisa tus creencias

Damos muchas cosas por sentado. Alimentamos y mantenemos un sinfín de tópicos sobre las cosas. Un ejercicio mental estupendo es revisar esas áreas importantes en la vida de cualquiera persona. En tu cuaderno, escribe estas cinco palabras y pon la nota que consideres más adecuada, de uno a 10, de acuerdo a tus circunstancias actuales.

Un sano experimento

Conserva estos cinco conceptos salud, dinero, familia y amigos, amor y trabajo anotadas en tu cuaderno, así como las puntuaciones que te has puesto en este pequeño cuestionario.De vez en cuando, repasa tu lista y mira si puedes aumentar algún punto en cualquiera de los cinco apartados anteriores.

Por ejemplo, si consigues que mejoren tus relaciones con ese familiar con el que siempre has estado enemistado, sube tu nota en el apartado de la familia.

Haz lo mismo con cada una de las situaciones que cambien a mejor en tu vida: súbete puntos.

Es una forma de mantener tu atención sostenida y dirigida hacia las cosas que más te importan. Recuerda que la energía fluye hacia donde uno tiene concentrada su atención.

Cuida tu cuerpo, y mejorarás también tu espíritu: Mantener una actitud positiva ante la vida, incrementar tu energía vital, evitar la rutina, y aprender a alimentar tanto tu cuerpo como tu alma, son las cuatro facetas que no debes olvidar.

6. ¿Optimismo? La base del equilibrio personal

El optimismo puede mejorar tu vida y alargarla.

Recuerda que es algo que puedes cultivar. Implica estar abierto, saber fluir con los aconteceres y mantener la esperanza y la confianza.

  • El optimismo reduce el miedo y permite correr riesgos. Si sigues haciendo lo de siempre, lograrás lo de siempre. 
  • ¿Cómo andas de ‘pre-ocupaciones’? Recuerda que preocuparse es ocuparse antes de tiempo. Proyectar tus miedos y tu angustia hacia el futuro es una forma de atraer justo lo que no quieres. 
  • Sustituye tus pensamientos negativos por positivos. Al principio te chocará un poco, pero es cuestión de perseverancia. 
  • Reírse mucho y a menudo es bueno para la salud del cuerpo y la mente, y además, genera oleadas de endorfinas, la sustancia del optimismo. 
  • Pon atención en las coletillas pesimistas que usas y deshazte de ellas.

Una opción sensata

Optar por el optimismo no significa ser un inconsciente o un irresponsable. Tampoco tiene nada que ver con fabricarse una nube de color de rosa que nos aísle de la realidad. El no querer ver las cosas como son y el autoengaño, son formas de evadirse y de escurrir el bulto sumergiéndose en la pasividad.

El optimismo sensato es otra cosa. Lo reconocemos cuando atravesamos un mal momento, y pese a todo, tenemos fe en que pasará y todo volverá a ser mejor. Pero es tu derecho sentirte triste, pasar un bache o vivir el duelo por la pérdida de alguien querido. Lo importante es no anclarse en el dolor, sino salir renovado de él. Y piensa en la lección que la naturaleza nos da a diario: el momento más oscuro de la noche se produce siempre justo antes del amanecer.

7. Cuídate e incrementa tu energía vital para mejorar tu armonía interior

armonia interior

La mente y el cuerpo no son cosas separadas, si no que forman una unidad. Tus emociones están directamente conectadas con tus pensamientos y con tu manera de ver la realidad. Si eres feliz, tu cuerpo lo sabe, y si te deprimes y pierdes la esperanza, también.

Es fascinante la forma en que la práctica de las técnicas de autoayuda provoca cambios en el cuerpo y en las circunstancias externas que nos rodean. Y también ocurre al revés: todo lo que hagamos por incrementar la energía vital repercute de forma muy positiva en nuestra mente.

Para aumentar tus cuotas de bienestar, cuídate y mímate todo lo que puedas. Y no olvides que todas las enfermedades comienzan cuando se produce una disminución de la energía vital lo que provoca una pérdida del equilibrio personal.

Un flujo que recorre todo el organismo

La medicina china considera la energía vital, a la que llama ki, como algo que fluye por todo el organismo a través de un sistema de vías o conductos. Descubrieron doce vías o meridianos principales, cada uno de ellos relacionado con un órgano concreto del cuerpo, del que recibe el nombre. El ki entra en el cuerpo a través del aire que se inhala y con los alimentos y el agua ingeridos.

La acupuntura se basa en la correcta regulación de este flujo energético por todo el cuerpo: la inserción de agujas en ciertos puntos clave equilibra el flujo de energía en el meridiano en cuestión y ejerce una benéfica influencia sobre el órgano correspondiente.

Cuatro trucos para estar mejor

  • Dedica diez minutos diarios a una buena postura. Túmbate en el suelo, con las rodillas levantadas y las piernas ligeramente abiertas. Coloca un par de libros debajo de la cabeza. En esta posición te sentirás descansada, relajada y receptiva. No esperes a encontrarte hecha polvo para practicar este sencillo ejercicio, mejor créate el hábito de hacerlo a diario. 
  • Crea tu imagen de bienestar. Se trata de utilizar tu imaginación de forma creativa. Imagina una escena, un lugar, un paisaje que te hagan sentir bien. Y recurre a tu imagen cuando lo necesites. 
  • La buena música armoniza tus ritmos vitales Dedica todos los días un rato a escuchar música. 
  • Repite mentalmente un estribillo o la estrofa de un poema que te guste y que te hayas aprendido de memoria. Por supuesto, escoge algo que te inspire bienestar y armonía interior.

8. Alimenta el alma igual que el cuerpo 

Todos sabemos que para sentirse bien, es fundamental alimentarse bien. Afortunadamente, todo el mundo conoce lo importante que es llevar una vida sana, hacer ejercicio con regularidad, beber mucho agua, reducir la ingesta de alimentos con alto contenido en grasas, tomar de forma habitual verduras y frutas frescas y, en general, seguir unas pautas de vida saludable.

Pero alimentarse no es sólo llenar el estómago de alimentos, sino integrar en nosotros todo lo que se encuentra a nuestro alrededor, ya sea la luz del sol, el aire, las situaciones vitales o, incluso, las relaciones que mantenemos con otras personas para alcanzar el equilibrio personal.

  • La forma de digerir los problemas que se nos presentan en nuestra vida diaria es otra forma de alimentarse… o de asimilar experiencias, que, en definitiva, viene a ser la misma cuestión. 
  • Ten en cuenta que las personas nos nutrimos de ideas, esperanzas, palabras, pensamientos y también de nuestro intercambio energético con las personas que nos rodean en nuestra vida cotidiana. 
  • Hay gente cuyo contacto nos produce un efecto nutritivo y estimulante. Pero existe otro tipo de personas que pueden actuar con nosotros como si se trataran de vampiros psíquicos: tras estar un rato con ellas, literalmente nos sentimos exhaustas y agotadas. Aprende a detectarlas a tiempo para evitar sufrir esa especie de vampirización.

9. Evita la rutina y haz algo diferente

No hay nada que desgaste más que la rutina. Muchas veces el problema consiste en descubrir si hacemos las cosas cotidianas de forma consciente y equilibrada, o si forman parte de una penosa lucha contra el equilibrio personal.

Si tu forma de vivir el día a día es éste último, párate y piensa cómo puedes cambiarlo. Quizá introducir algunos cambios en tu vida pueda ayudarte a conseguirlo. Estos que te proponemos pueden ayudarte:

  • Practica alguna técnica de renovación energética. El tai chi es un método excelente para equilibrar mente y cuerpo. Lo puede hacer cualquiera, desde niños a ancianos y es muy saludable. 
  • El tai chi combate el estrés, mejora el estado físico y equilibra la energía vital. Facilita la coordinación mental y corporal, y es una de las antiguas artes marciales más sencillas y eficaces para aumentar tus niveles de armonía interior. 
  • Si te sobra un poco de tiempo, prueba a invertirlo ayudando a los demás. Apúntate como voluntaria en cualquier ONG o asociación que se ocupe de mejorar la calidad de vida de los seres humanos o que luchen en favor del medio ambiente. 
  • Si tienes un problema concreto que te mantiene en tensión, prueba a entrar en contacto con grupos de apoyo. La experiencia de personas que han pasado por la misma situación que tú es altamente valiosa. Te ayudarán a superar los momentos más críticos y a salir reforzada de la experiencia, por dura que ésta sea.

Busca nuevos alicientes: El de la armonía personal es un camino largo y en ocasiones, complicado. No te desanimes a la mitad, interésate por lo que te rodea y agradece todo lo que la vida te ofrece.

10. Estimula tu curiosidad en busca de tu armonía interior

Mantener la curiosidad es una excelente forma de renovarse y aprender. Todos nacemos con curiosidad; si a lo largo de los años la incrementamos, abriremos una puerta a nuestra libertad porque ensanchamos nuestro universo y mejoramos la capacidad de movernos en él. Si quieres desarrollarla y ponerla en acción, sigue estas sugerencias:

  • Fíjate en los niños y aprende de ellos. 
  • Anota en tu cuaderno personal todas tus intuiciones y preguntas. 
  • Si debes tomar una decisión importante, busca otras perspectivas y puntos de vista. 
  • Interésate por otras culturas; siempre se aprende algo de las personas que piensan y viven de forma diferente a la tuya. 
  • ¿Qué aprenderías si pudieras aprender algo? ¿Te has planteado que nunca es tarde y que dedicarte a un hobby hace tu vida más rica? 
  • Haz una lista con las preguntas que te vengan a la cabeza, desde ¿cómo puedo ahorrar más dinero? a ¿qué debo hacer para divertirme?. 
  • Revisa tus interrogantes y selecciona los más importantes. Clasifícalos, pásalos a tu cuaderno y échales un vistazo de vez en cuando. 
  • Poco a poco irás encontrando las respuestas. Recuerda que no hay respuestas equivocadas, sino preguntas mal planteadas.

Olvídate de las excusas si quieres alcanzar la armonía interior

Una afición hace tu vida más rica y satisfactoria, te ayuda a relajarte y a alcanzar el equilibrio personal. ¿Qué aprenderías si te decides? Las respuestas son: tocar un instrumento, pintar, aprender un idioma, bucear, cantar en un coro… Las posibilidades son infinitas, casi tantas como las excusas: las más habituales son:

  • ‘Nunca seré demasiado bueno en eso’ (Bueno, pues no importa. Ni el mejor artista está jamás satisfecho con su trabajo)
  • ‘No tengo tiempo ahora. Estoy demasiado ocupado…’ (Las circunstancias ideales no llegarán nunca… a menos que te lo propongas).
  • ‘La casa, los niños y mi marido no me dejan ni un momento libre…’ (¿Por qué no tratas de que también ellos participen en tu afición?).
  • ‘Soy demasiado mayor… (Nunca es tarde. La capacidad de aprender no depende de la edad, sino del grado de curiosidad que se tenga).

11. No te canses de darle gracias a la vida

Es la fórmula mágica para crear una buena armonía entre el dar y el recibir, porque se recibe cuando se da. Una actitud de gratitud ante las cosas buenas de la vida que podemos disfrutar, es la mejor manera de extraer y saborear todo lo positivo, en lugar de acentuar lo negativo.

  • Cuanto más agradecimiento experimentamos, más cosas buenas recibimos.
  • Vivir es un regalo. Es, sin duda, una oportunidad única de experimentar, sentir y aprender.
  • Dedica cada día unos minutos a reconocer los instantes hermosos que has vivido. Recréate en todo lo bello que hayas visto o experimentado. Así atraerás armonía interior y plenitud a tu vida.
  • Revisa tus rencores. ¿Te dedicas a rumiar mentalmente el despecho, la envidia o el resentimiento? ¿Son estos los temas centrales de tu banda sonora personal?
  • Si te pasas la vida coleccionando agravios, lo más normal es que tu colección tienda a aumentar.
  • No esperes a obtener todo lo que deseas para agradecer todo lo que ya disfrutas.
  • A mayor gratitud, mayor armonía personal. Da las gracias por todo lo que tienes y te gusta y el universo se encargará de continuar.