Compartir

entrenar divertido

El éxito o fracaso de un plan de ejercicios se mide por su continuidad. Tal es así que muchas personas pasan buena parte de su tiempo interrumpiendo y reiniciando programas de entrenamiento sin obtener resultados positivos. Además gran parte de individuos sedentarios tienen serias dificultades para dar el primer paso: comenzar de una vez un plan de ejercicios. Las razones de que esto suceda son muchas y quizá tu pertenezcas a uno de estos grupos pero, ¿qué hacer para revertir la situación?

Lo más conveniente es adoptar una conducta positiva frente a una inevitable interrupción de la actividad física, para evitar volver al estado sedentario inicial. Hay veces en que debes dejar de hacer ejercicio por un período de tiempo determinado, pero eso no implica perder la constancia en el entrenamiento o carecer de voluntad.

Por otro lado, para terminar con una condición de inactividad o sedentarismo, es aconsejable que comiences con un nivel de actividad muy suave para luego incrementarlo gradualmente hasta conseguir un estado de buena forma física o “fitness”; por ejemplo: realiza caminatas de 10 a 15 minutos diarios hasta que el cuerpo se acostumbre a la actividad y luego incorpora uno o dos ejercicios semanales durante un período de entrenamiento de dos meses continuos.

Metas claras, estrategias divertidas y resultados exitosos

Un error muy común que cometen aquellos que se “aburren” del entrenamiento físico es perder de vista muy pronto los objetivos que desean alcanzar. Si bien una falta de estímulo incide negativamente en la continuidad, lo cierto es que antes de abandonar la actividad deben buscarse alternativas que compensen la rutina, revivan la voluntad y el deseo de progresar físicamente.

En principio, si decides encarar un plan de ejercicios físicos, trata de alternarlo con alguna actividad aeróbica sencilla como caminar, trotar, andar en bicicleta o nadar, entre otras. También puedes entrenar con otra persona o con un grupo de amigos y si no tienes alternativa, compensa la soledad entrenando con la música que más te guste.

Periódicamente es importante que revises los objetivos y evalúes si los resultados que observas son los esperados, de lo contrario deberás hacer algunos ajustes a tu plan de entrenamiento como aumentar la intensidad, agregar o quitar ejercicios o simplemente cambiar la rutina. Recuerda que ante un inminente abandono de la actividad, cuentas con varias opciones para continuar entrenando y así alcanzar las metas que te has planteado.

Otro punto clave es el tiempo, pues los efectos positivos de un plan de ejercicios o actividad física se aprecian luego de dos meses de trabajo continuo. Por eso, debes buscar siempre un equilibrio entre el tipo de actividad, el nivel de intensidad y la continuidad en el entrenamiento. En el medio de todo esto encontrarás muchas variedades, tanto de ejercicios como de actividades, que te permitirán disfrutar a pleno del entrenamiento físico y te alentarán para obtener resultados exitosos y a corto plazo.

Finalmente, recompensa tu esfuerzo corporal recreando tu mente con salidas, comidas deliciosas o ratos de ocio sin obligaciones ni preocupaciones. Llegará el momento en que puedas decir que el trabajo físico “valió la pena” dejando en el lugar de los recuerdos al individuo sedentario que no estaba conforme con su cuerpo.