Compartir

engorda comida rápidaTodos los expertos en nutrición coinciden. La “fast-food” no es recomendable para la salud. Entre sus consecuencias, la más conocida es la obesidad que puede provocar. ¿Pero por qué un “filete rápido” puede convertirnos en obesos? Ahora se sabe la razón. La comida rápida contiene más calorías que el resto de los alimentos y altera los mecanismos de control del apetito.

Comer más de lo necesario. Esto es lo que provoca una hamburguesa con patatas fritas. La comida rápida provoca obesidad en sus consumidores porque sus productos contienen más calorías que el resto de los alimentos.

Sin embargo, las personas continúan comiendo la misma cantidad de comida. Por tanto, se están ingiriendo más calorías de las necesarias, aunque en el plato tengamos sólo una hamburguesa “rápida”. Esta ingesta excesiva de calorías provoca una alteración en los mecanismos de control del apetito.

La “fast-food” o comida rápida contiene una densidad energética muy elevada, alrededor del un 65% más alta que en alimentos más sanos.

Para demostrar esta teoría, se realizó un experimento con jóvenes sanos y delgados. Estos sujetos comían alimentos manipulados, por lo que tenían una mayor densidad energética. No obstante, los individuos continuaron ingiriendo la misma cantidad de comida, lo que implicaba más calorías de lo normal.

“Todos poseemos una habilidad innata para reconocer los alimentos con una alta densidad energética, pero tendemos a valorar la comida que ingerimos por la cantidad que nos servimos en el plato y no tenemos en cuenta que un filete ‘fast-food’ contiene muchas más calorías que un filete bueno del mismo tamaño”, explica el profesor Andrew Prentice, uno de los autores de la investigación.

Los excesos en las comidas tienen peores consecuencias si poseen alta densidad energética. Y estos efectos secundarios se traducen en unos kilos de más. “Nuestros cuerpos no han sido diseñados para consumir alimentos de alta densidad energética, por lo que este tipo de comida contribuye a que sus consumidores tengan un mayor riesgo de sufrir obesidad”, recuerda Prentice.