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embarazo adolescenteMuchas veces los padres son los últimos en enterarse de las conductas sexuales de sus hijos. Aceptar la sexualidad de los adolescentes es el primer paso para prevenir los embarazos adolescentes no deseados.

Los padres, modelos de los hijos 

Los padres son los modelos más próximos para los hijos. Por eso, si aceptan su sexualidad, les ayudarán a:

  • Aceptar su cuerpo y su identidad sexual. 
  • Comprender que la salud sexual depende de ellos: si conocen los riesgos de sus conductas sexuales, van a ser capaces de valorarlos y afrontarlos. 
  • Tener información sobre experiencias sexuales que pueden resultar negativas para su crecimiento personal. 
  • Responsabilizarse de su conducta sexual. Ser capaces de decir ‘no’ a las no deseadas. 
  • Saber qué métodos anticonceptivos existen y cuáles son los más adecuados.

Embarazos adolescentes: más vale prevenir

  • Aceptar la sexualidad adolescente. Es la mejor prevención de conductas de riesgo en esa edad. 
  • Informarles de otras conductas sexuales no coitales. 
  • Hacerles saber que su salud sexual depende de ellos mismos: quererse supone cuidarse. 
  • Facilitarles el conocimiento y el acceso a los métodos anticonceptivos y sobre todo al preservativo como barrera ante las infecciones sexuales. 

Ten en cuenta

  • Si quieres, tienes derecho a cambiar de opinión. Puedes decir ‘no’ si no deseas tener una relación con coito. Nadie puede obligarte a hacer algo que no quieras. 
  • Si un o una adolescente vive una situación de embarazo no deseado, los adultos deben apoyarle, asesorarle y buscar ayuda. 
  • Las chicas suelen valorar el sexo como entrega y prueba de afecto frente a su pareja. En los chicos se sigue dando toda la importancia al deseo sexual.

A los 15 años tuve una hija 

Mi hija es una adolescente de 14 años. Yo tengo 29 años y la tuve con sólo 15. Me casé obligada con su padre, pero llevo separada ocho años. A veces pienso en mí misma y en la adolescencia que perdí. Viví una experiencia de persona adulta para la que no estaba preparada. Y, como cualquier madre que ha pasado por esta situación, deseo que mi hija no repita mis pasos. Hablamos muy pocas veces de sexualidad y me gustaría saber cómo abordar este tema‘. 

Aceptar la sexualidad de los adolescentes es el primer paso para prevenir los embarazos no deseados. Muchas veces los padres son los últimos en enterarse de las conductas sexuales de sus hijos por negación, miedo e ignorancia.

Y en la educación que les dan les influyen sus historias personales y las experiencias precoces que tuvieron y que no contaron a nadie.

Mientras no seamos capaces de afrontar las conductas sexuales de los jóvenes, no disminuirán los embarazos adolescentes, que se relacionan con la falta de información sexual, el inicio de las relaciones sexuales a edades tempranas y las dificultades para acceder a los métodos anticonceptivos.

Los adolescentes que tienen una actitud positiva hacia la sexualidad poseen más información sexual, toman precauciones y conocen los riesgos. La cercanía afectiva, la complicidad y atrevernos a expresar nuestros miedos y dificultades nos va acercar a nuestros adolescentes.

Si nuestros miedos se relacionan con sus conductas sexuales tendremos que hablar de ello y no eludirlo, pues no por ello habrá dejado de existir. Si pensamos que los preservativos ayudan a tener relaciones sexuales con protección, hemos de decírselo. Eso nos acercará a ellos.