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embrazo saludableDurante el embarazo se suda más y aumenta el flujo vaginal por lo que es necesaria la ducha diaria, hidratar bien el cuerpo y cepillarse los dientes después de cada comida.

Vestirse con los cambios del cuerpo supone un cambio de hábitos. Ropa cómoda, de algodón o fibras naturales, evitar calcetines que opriman y usar sujetadores que se adapten a los cambios del pecho.

Las medias hasta la cintura son buenas porque favorecen la circulación y las fajas sólo deben usarse bajo prescripción médica. Y con los pies, ¿qué hacemos? Pues sentido común, calzado ni alto ni plano. Si se lleva tacón de máximo tres centímetros.

El embarazo no es una enfermedad, se puede practicar ejercicio de forma moderada y por supuesto hay que caminar y pasear. Dormir ocho horas y si es posible hacer una siesta después de comer nos ayudarán a estar más reposada y evitar el cansancio.

La higiene postural es muy importante en esta etapa de nuestra vida. Para evitar el dolor de espalda hay que aprender a alinearla bien: se apoya en la pared, con los pies ligeramente separados, hay que apreciar qué puntos tocan la pared y adoptar esta postura al caminar. Una costumbre que es bueno mantener después del embarazo.

¿Qué se nos cae algo al suelo? Pues flexionamos las rodillas y se recoge. Así no sobrecargamos ni la espalda ni los abdominales. Son consejos válidos para la vida habitual y no solo para un embarazo saludable, se trata de cuidar nuestro cuerpo como hacíamos o deberíamos haber hecho, de ahí que aprender ahora nos sirva para aplicarlo después en nuestra vida cotidiana.

En la cama por ejemplo hay que dormir de lado, con la pierna que queda abajo estirada y la otra flexionada. Para levantarse de la cama hay que hacerlo de lado, bajando los piernas y usar los brazos para incorporarse.

A la hora de viajar la precaución se extrema durante el primer trimestre y en las últimas semanas. En coche, pues lo habitual, hay que parar cada dos horas y dar un paseo, estirar las piernas y el uso del cinturón debe hacerse con cuidado: pasarlo por encima y por debajo de la barriga.

Si te vas más lejos y tienes que subirte a un avión a partir de las 35 semanas de gestación debes informarte de las condiciones de la compañía, las hay que restringen los vuelos, en especial los de larga duración.

Y aunque no es exactamente un consejo para un embarazo saludable es cierto que tener un seguro durante esta etapa puede ser muy recomendable, evitar las colas y los grandes desplazamientos innecesarios puede ser de gran ayuda para cuidarse durante el embarazo.