elegir silla comoda

El Instituto de Biomecánica de Valencia nos aconseja los puntos esenciales de un mueble al que no siempre reconocemos su importancia. Pieza básica en comedores, resulta imprescindible en cocinas, dormitorios, despachos e incluso, baños.

Una altura saludable

Según los expertos, lo primero que deberemos comprobar es que con la espalda completamente apoyada en el respaldo, la altura es adecuada y nos permite tener los pies apoyados en el suelo, cuidando que no sean demasiado bajas o resultará difícil levantarse.

Las sillas infantiles son la única excepción. Es preferible una silla alta a utilizar cojines o libros inseguros.

El asiento: medidas y relleno

Para que sea cómodo debe permitir que nos sentemos con la espalda apoyada en el respaldo y las dos piernas deben caber en él, sin que sobresalgan.

Si es acolchado deberemos evitar los relieves marcados, estando la parte frontal un poco curvada hacia abajo para que no se nos clave detrás de las rodillas. El relleno será firme e indeformable.

Esencial: un respaldo para siempre

Es fácil comprobar la comodidad del respaldo de una silla. Basta con que sea prácticamente vertical y que nos permita apoyar la espalda completa sin necesidad de forzar la postura. Los expertos del Instituto de Biomecánica recomiendan, además, que si tiene relieve, éste no se note.

Puede existir un hueco en el respaldo de unos cuatro dedos sobre el asiento para que sea más cómodo.

Sin reposabrazos, para comer

Aunque es la moda la que tiene la última palabra, las sillas, especialmente las de comedor, no suelen tener reposabrazos ya que resultan molestos a la hora de acercarnos o alejarnos de la mesa.

Los expertos recomiendan que tengan reposabrazos cuando son para personas con problemas de estabilidad. En este caso comprobaremos que no chocan con la mesa.

No, no y no

Las sillas deben ser cómodas por lo que evitarán detalles innecesarios que puedan privarnos de esta característica. Debemos olvidarnos de sillas con salientes, protuberancias, bordes o aristas, con tejidos de relieves marcados o con rellenos de poca calidad que siempre acaban notándose.

También evitaremos las tapicerías especialmente delicadas y aquéllas que no se puedan lavar de forma sencilla.

Por último, y no menos importante…

La estabilidad es un elemento esencial en el diseño de una silla y ésta debe ser igual de resistente y equilibrada con niños y con personas de mayor peso.

Para comprobar este aspecto, los expertos recomiendan que nos sentemos en el extremo de la silla y verifiquemos si se levanta alguna de las patas. También nos invitan a que realicen estas comprobaciones todos los miembros de la familia.