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elegir amigosAl elegir amigos las personas lo hacen de manera inconsciente en función de las afinidades que tenemos, marcadas por nuestras relaciones afectivas de la infancia.

El origen de la amistad está en la confluencia de varios deseos. Uno de ellos es el de abrirse al mundo. Por eso, el niño busca compañeros con los que compartir sus juegos y, así, ir dominando el entorno.

En la adolescencia, las amistades son fundamentales al convertirse en el puente que comunica la familia con la realidad exterior.

Otro deseo que nos impulsa hacia la amistad es aquel que se establece cuando queremos ser como el otro, pues el amigo deviene en el reflejo de uno o de varios rasgos de nuestra personalidad.

La educación sentimental que hayamos recibido en la infancia marcará nuestra capacidad de elegir amigos. Cuando en los modelos aprendidos existió un grado de rivalidad alta, ese vínculo tenderá a reproducirse en las relaciones amistosas.

Las relaciones de amistad saludables deben edificarse sobre un alto grado de libertad de los participantes, que deberían evitar el establecimiento de relaciones de poder o de sometimiento nocivas para ambas partes.

Ana y María se conocieron en la playa y enseguida trabaron amistad. Lo pasaron bien, y cuando llegó el final de las vacaciones, quedaron para otro verano.

Ana regresó al trabajo contenta, aunque había comenzado sus vacaciones un poco triste al ser el primer año que las pasaba sin Carmen, su mejor amiga, cuya relación se estaba deteriorando.

Ana había puesto distancia con Carmen al notar que cada vez que se encontraban, ella ponía pretextos. Esos síntomas reflejaban una antigua rivalidad inconsciente que Ana tenía con su hermana.

Es conveniente conservar y cuidar las amistades, pero sólo aquellas en las que se establezca un intercambio de afectos que enriquezca a ambos.

Puede que nuestros conflictos internos nos hagan elegir compañías que nos dañan. No se alegran con tus éxitos, te critican permanentemente, no respetan tu manera de ser y pretenden cambiarte.

Diferencias y semenjanzas entre hombres y mujeres y la hora de elegir amigos

Algunos opinan que entre sexos diferentes no hay amistad verdadera porque, tarde o temprano, interviene la inevitable atracción sexual.

Expertos en psicología explican las amistades con el mismo sexo como una sublimación o desexualización de parte de nuestra energía sexual.

La forma de expresar este sentimiento y de elegir amigos es diferente según el sexo. Los hombres comparten más lo que se suele asociar al mundo exterior, mientras que las mujeres miran en su mundo interno y hablan más de la familia o de su cuerpo. Este estereotipo continúa gozando hoy de buena salud.